Hola a todo el mundo:

EFT a distancia tiene un uso ilimitado y animo a todo el mundo a que desarrolle sus habilidades en relación con esta característica fascinante. Eileen Sullivan nos da otro uso para esto.

Por Eileen Sullivan, EFTCert-1

En un reciente vuelo alrededor del país, me senté al lado de una madre y de su hijo. Era la primera vez que el niño volaba en avión y parecía estar disfrutando mucho mirando por la ventana y observando lo que quedaba debajo de nosotros. Durante todo el largo vuelo, este dulce hombrecillo se portó bien y estuvo de buen humor. Esto cambió, sin embargo, cuando el aeroplano comenzó a descender al acercarse a nuestro destino.

Se veía que se estaba sintiendo más molesto por momentos. Primero empezó a moverse y a tratar de escaparse de su asiento, cosa que no había hecho durante todo el vuelo. Después empezó a frotarse los oídos. Escuché como se quejaba a su mamá de que le dolían los oídos. Después comenzó a llorar. Pronto estalló en sollozos, el pobrecillo, con su mamá tratando de abrazarle y confortarle así como callarle y mantenerlo quieto. Algunos de los pasajeros, sin saber que le pasaba al niño empezaron a murmurar. Como respuesta, el asistente de vuelo se acercó a ver que es lo que ocurría.

La madre tenía las manos ocupadas mientras hablaba con el asistente de vuelo, pues seguía tratando de consolar su hijo. Debido al dolor, el niño estaba dando golpes en el respaldo del viajero que tenía delante y sus gritos estaban molestando a mucha más gente. Estaba claro que su madre no se encontraba de humor para escuchar a una desconocida medio loca que le hablara sobre EFT, pero la situación y el dolor que sentía el niño en los oídos necesitaban auxilio. Así que escogí hacer tapping en mí misma de manera subrogada por él.

En vez de decir la frase de inicio en voz alta, las pensé para mí misma:

Soy un niño pequeño y aunque los oídos me duelan mucho, soy un gran niño y mi mamá me ama.

Usé “Este dolor de oído” como frase de recuerdo. Era un poco difícil permanecer concentrada, con el pobre niño dando la paliza a mi lado. El estridente y frenético tono de sus gritos bajó un poco tras la primera ronda de tapping. Lo tomé como una señal positiva y cambié a:

Soy un niño pequeño y aunque aún tengo algo de dolor en mis oídos, soy un gran niño y me siento mucho mejor ahora.

Otra ronda y su salvaje gritar se detuvo. Dos rondas adicionales más y se quedó totalmente tranquilo y en silencio. De repente, separó la cara de su mamá y la sonrió. “ya estoy mejor” dijo. Y así fue. Inmediatamente se puso a mirar por la ventana alegre y contento de nuevo, como si nunca se hubiera producido. ¡Fue impresionante lo rápidamente que lo superó!

Todo el mundo disfrutó con la renovada calma mientras completábamos el descenso y tomamos tierra sin mayores problemas. Cuando llegamos a la puesta de salida, el niño estaba contándole alegremente cuanto le gustaba volar y preguntándola cuando volverían a ir en avión. Su cháchara feliz continuó hasta que llegamos a la terminal, donde los perdí en medio de la multitud.

No puedo probar que EFT hiciera la diferencia, desde luego. Los oídos del niño pudieron haberse ajustado o liberado o lo que sea. Pudo ser coincidencia. Todo lo que sé es lo que observé. Sin embargo, puedo deciros esto: Si me vuelvo a encontrar en una situación similar, empezaré a hacer tapping mucho antes. ¡Imagina cuanto dolor se habría ahorrado el pobre niño que sufría si le hubiera aplicado EFT a la primera señal de peligro!

Eileen

Traducido por Silvia Ovejero

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