Hola a todos y todas;

Para algunos, este mensaje que nos llega de Cecil McGregor, de hacer tapping en temas de vidas pasadas estará “correcto.” Para otros, será una “locura”. Desafortunadamente, ningún lado de la mesa puede comprobar completamente la existencia o no de vidas pasadas.

Yo llamé a Cecil y le pregunté, “¿Cómo puedes saber que tus recuerdos provienen de vidas pasadas o que no es una fantasía o un sueño? El dijo que no lo sabía con absoluta certeza pero nos ofreció los siguientes puntos de vista que son muy interesantes…

1. Los temas se le presentaban en un contexto de una vida pasada. Si eran *reales* del pasado o de una vida pasada, no tiene importancia. ¿Por qué? Porque ofrecían una manera muy útil de localizar temas importantes. De cualquier manera lo que fuera el verdadero origen, habiendo hecho tapping en ellos, trajo un alivio substancial a la persona.

2. Hay un interesante grado de “seguridad” cuando se hace tapping en una tarea de una vida pasada porque eso “sucedió en otra vida” y ahora no puede tocarte.

Aquí esta el mensaje de Cecil…

Por Cecil McGregor

Yo, como un millón de otras personas, tengo vivencias de vidas pasadas- como unas seis en total con fragmentos de otras que no he podido clasificar. Desde que empecé ávidamente a hacer tapping para todo lo que fuera en esta vida, yo decidí que algunas poco menos que grandiosas memorias de vidas pasadas podían incluso beneficiarse de esta increíble terapia.

Yo tengo el recuerdo de haber sido un niño esclavo hace unos 3500 años en el Este Central. Yo trabajé en una cantera. Un trabajo muy peligroso, sufrí a menudo abusos, malnutrido, descuidado y en general conducido hacia una vida poco satisfactoria. Yo morí deshidratado y enfermo, achicharrado por el sol. He trabajado anteriormente en esta vida para recoger y mantener lo aprendido y llevar a este niño esclavo a mostrarle las maravillas de esta vida moderna.

Entonces yo empecé a hacer tapping en todos los aspectos desagradables. Primero hice tapping en la rabia en general, y luego en situaciones específicas que pudiera recordar. Hice tapping a mis padres que nunca conocí. No fue su culpa, ellos no podían criarme, ellos también eran esclavos. Hice tapping a mis camaradas y por su incapacidad de ayudarme. Hice tapping por los encargados de los esclavos y mi conclusión de que ellos también eran esclavos de alguien superior y realmente no sabían hacer algo mejor.

En algún momento de este proceso muchas lágrimas se derramaron.

Hice tapping para la tristeza, para la culpa, para la vergüenza, para la gran soledad que sentí, para la sensación de abandono e injusticia. Y rompí a llorar, a llorar- lágrimas de alivio. Aún hoy, escribiéndolo, las lágrimas de alegría empiezan a brotar. Muchos y muchos suspiros y respiraciones profundas, una y otra vez.

Y luego empecé a hacer tapping para el perdón. Yo perdoné a todos, incondicionalmente. Los brutales propietarios de los esclavos, los encargados, mis ausentes padres, mis compañeros esclavos… a todos incondicionalmente.

Mi aura empezó a fluir en un increíble blanco eléctrico resplandeciente en todo mi cuerpo como si el perdón permitiera el proceso. Era ya tarde pero la luz de mi aura iluminó la habitación. Y aún mis lágrimas se derramaban.

Me sentí increíblemente limpio. Me sentí realmente puro. No sé cuanto tiempo permanecí sentado allí, llorando, meciéndome, bañándome en la luz, sintiendo la electricidad.

Tengo recuerdos de ser iluminado en otras vidas. Entonces empecé a aplicar estos sentimientos y sensaciones de iluminación al niño esclavo. ¿Cómo lo sentía él? ¿De qué color eran sus sueños? ¿Cómo se comparaba esta vida iluminada con este niño esclavo y empecé a transferir sentimientos, sensaciones, la calidad de existencia, al niño esclavo.

El ambiente del niño esclavo comenzó a cambiar desde un seco y poco amigable desierto hacia un cálido escenario de jungla. Una selva llena de vida caótica y potente. La parra empezó a crecer con bellas fuentes saltarinas y árboles frutales brotando sin esfuerzo. La visión y la transformación continúan siendo muy bellas. El esclavo se volvió asalariado y el antiguo propietario de esclavos se junta con todos en las celebraciones del pueblo.

¡Una increíble liberación!

Cecil McGregor

Traducido por Marisa Niticia