Diane von der Weid de Suiza nos presenta un uso interesante del lenguaje para facilitar una sesión de EFT. Ella empieza su artículo diciendo: “Quisiera compartir mi experiencia de usar onomatopeyas (palabras imitando el sonido de la cosa a la cual refieren) con EFT porque encuentro que pueden facilitar enormemente la expresión de emociones indecibles tanto para niños, como para adolescentes y adultos.”

Por Diane von der Weid

Estimado Gary,

Quisiera compartir mi experiencia de usar onomatopeyas (palabras imitando el sonido de la cosa a la cual refieren) con EFT porque encuentro que pueden facilitar enormemente la expresión de emociones indecibles tanto para niños, como para adolescentes y adultos. Mi marido y yo agregamos esto en la lista de nuestras técnicas EFT desde hace más de un año, cuando yo descubrí su utilidad trabajando con una clienta.

La clienta, llamada Nina, de ocho años, tenía una timidez patológica. Estaba silenciosa durante la primera sesión – hablaba con sus ojos muy abiertos. Mientras le expliqué un poco lo que íbamos hacer durante la hora siguiente, pude observar que Nina no se abriría fácilmente, ya que no me conocía.

Entonces saqué una lista de onomatopeyas variadas, y le pedí que eligiera una, la que mejor correspondiera a lo que se sentía en ese momento. Ella, por supuesto, estaba sorprendida, y señaló con una indiferencia pretenciosa una palabra que dice “hmmpff”. Le pedí que hiciera tapping junto conmigo, e hicimos la frase preparatoria diciendo “Aunque hmmpff, yo soy una niña maravillosa.”

Yo seguí con el tapping, enfatizando el “hmmpff” más y más. Los ojos de la chica se abrieron cada vez más grande, y se veía incrédula. Después tan sólo una ronda de EFT ella estaba más relajada. Le pregunté si el “hmmpff” quedó mejor, y señaló sí con su cabeza. Hicimos una rueda más, y el “hmmpff” desapareció totalmente. Ahora ella indicaba “grrrr”, entonces hicimos tapping en “grrrr”, hasta cuando ella se largaba a reír. A partir de ese momento fue más fácil para Nina hablar conmigo – empezó a aceptarme.

Ella vino a dos sesiones. Durante la segunda trabajamos en aclarar sus asuntos clave, los cuales tuvieron que ver con su hermano mayor. Ella todavía usaba unas onomatopeyas – esta vez no por estar demasiado tímida para expresarse, sino simplemente encontró que era fácil y divertido usarlas.

Los practicantes de EFT quienes utilizan metáforas, saben que esas son unas herramientas muy valiosas para hacer EFT en sustitución, porque la mente subconsciente a menudo funciona a través de imágenes. Las palabras onomatopeyas funcionan de la misma manera, en realidad, podríamos decir que son unas metáforas minúsculas condensadas y abstractas. Sin embargo, son muy poderosas. En resumen, son un sonido condensado MAS una emoción viva – creo que por eso son tan eficientes – aparentemente tienen la capacidad de amplificar la descarga de emociones negativas.

He aquí una lista de las ventajas del uso de onomatopeyas con EFT:

• Ayudan a ser más específico al expresar una emoción negativa, usando muy pocas palabras. Una onomatopeya puede ser una magnífica versión corta de frases largas, como por ejemplo “Aunque salí de la habitación, pegando la puerta con ira…” Es más fácil decir: “Aunque WHAM…”, con la ira, o con la emoción respectiva.

• Condensan las emociones de una manera gentil, pero poderosa – así reduciendo el número de rondas necesarias para aclarar un tema.

• Son más fáciles de gritarlas, porque son cortas, un poco juguetonas, y también algo impersonal, tal como las metáforas.

• Al expresar una onomatopeya, uno tiende a identificarse con ella. Hasta ahora nunca nos hemos encontrado con nadie quien fuera capaz de decir “Ouch, Ping, Argh, Wham, Grrrr, Wooshhhh, etc.” en una manera monótona, sin emoción ninguna.

• Las onomatopeyas tienen algo extraordinario, que favorece los cambios cognitivos.

• Fabuloso para chicos y adolescentes – las adoran.

Muy atentemente

Diane von der Weid

Traducido por Ida Miro Kiss

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