Hola a todos,

JoAnn SkyWatcher dirigió EFT hacia varias de sus barreras mentales para hacer ejercicio. ¿El resultado? Se ha estado ejercitando durante los últimos 7 meses.

Por JoAnn SkyWatcher

El pasado verano tuve la gran alegría de poder pasar el tiempo con mi ahijada Kamala. Tenía un par de meses por entonces, y tenía que llevar en brazos a esa dulce recién nacida. Para mi disgusto, me dolían los hombros, muñecas y manos cuando la cogía en brazos. De hecho, en un par de ocasiones sentí como si se me fuera a caer. Es como si mis articulaciones no pudieran soportar ese peso.

He estado sufriendo la enfermedad de Lyme durante décadas. Uno de los síntomas ha sido el dolor de articulaciones y no tener mucha fuerza en mis manos. No estaba disgustada únicamente porque era difícil sostener a mi ahijada, sino también porque dentro de un año iba a ser también abuela. ¿Cómo iba a coger en brazos a mi nieta sin dejarla caer?

Conocía la importancia de hacer ejercicio – especialmente levantando pesas. ¿Cuándo me pondría en forma haciendo ejercicio?

Había leído mucho sobre EFT y pensé que quizá podía ayudarme a ponerme en forma otra vez de modo que pudiera coger en brazos a mi futura nieta. Además de mi deseo por coger en brazos a mi nieta tenía la idea de levantarme algo más temprano y hacer ejercicio. Usé las siguientes afirmaciones mientras hacía tapping en varios de los meridianos energéticos de mi cuerpo.

“A pesar de que no me gusta hacer ejercicio…”

“A pesar de que no me gusta salir de la cama para hacer ejercicio…”

“A pesar de que siento que preferiría dormir en lugar de levantarme para hacer ejercicio…»

“A pesar de que no siento que pueda soportar un programa de ejercicios…”

“A pesar de que no siento que pueda logra esto…”

“A pesar de que no me gusta hacer ejercicio…”

“A pesar de que odio levantar pesas…”

“A pesar de que me siento estúpida levantando pesas pequeñas…”

Siete meses después, continúo haciendo ejercicio al menos 5 días a la semana. Comencé a usar un hula-hoop sólo para hacerlo más divertido. Ahora, normalmente salto en un mini-trampolín tres veces a la semana y hago mi rutina de levantamiento de pesas durante dos días. En los días que no siento que puedo salir de la cama para hacer ejercicio, simplemente hago EFT mientras estoy tumbada en la cama. ¡Entonces soy capaz de levantarme y hacer ejercicio!

Me agrada decir que estoy orgullosa de ser la abuela de Tessa Grace. Ahora tiene dos meses y está creciendo rápidamente. Desde que me entreno, estoy mucho más fuerte que el pasado verano. Me siento mucho más segura cuando cojo en brazos a mi ahijada. Estoy muy agradecida por haber aprendido a aplicar EFT en algo que es tan precioso para mí.

JoAnn SkyWatcher

Traducido por Fernando Cantón de la Lama