Linda Thompson de Canadá describe el uso de una metáfora para “des-grabar,” para hacer progreso con los asuntos emocionales. Usada adecuadamente, las metáforas son herramientas espléndidas para combinar con EFT. A menudo ambas son divertidas y eficientes.

Por Linda Thompson

¡Hola Gary!

Este es el informe de Natasha sobre una sesión que tuvimos recientemente, luego de una llamada telefónica traumática que recibió de su madrastra. Natasha ha experimentado cosas en su vida que la mayoría de nosotros sería incapaz de comprender, y luego de un período de intensa depresión trepó fuera del remolino y está recibiendo EFT del Dr. Curtis Steele (psiquiatra en Halifax, Nueva Escocia, Canadá).

Los resultados son poco menos que milagrosos ya que ella está haciendo decisiones de cambio de vida inmensas y así cambiando el curso de su vida. La llamada de su madrastra estuvo muy cerca de sabotear el trabajo que ella ha hecho por lo que ofrecí ayudarla.

Luego de hablar por alrededor de ½ hora, hicimos una gran cantidad de EFT, trabajando con las emociones específicas que la llamada evocó (como rabia, tristeza, confusión, etc.) pero aún quedaba algo en su pecho. Hicimos tapping con “esta emoción” pero no cedía.

Yo misma, había estado trabajando con John Ford y la última sesión que tuve incluyó una técnica de des-grabar, combinada con una ligera hipnosis. Por supuesto, yo que no sé nada de hipnosis y no me atrevería a intentar exactamente lo que él hizo, pero le pedí a Natasha si quería que yo probara algo parecido que podría despegarla de las emociones que parecían estar atascadas en su pecho. Para mi sorpresa ella estaba más que deseosa y yo estoy agradecida por su cooperación así como con John por darme la inspiración.

La sesión fue condimentada con EFT ya que se hizo evidente, que era necesario en el momento y las frases preparatorias eran específicamente sobre las emociones que surgían, excepto cuando los cordones parecían estar debajo de su piel (ella y yo encontramos esto bastante alarmante) por lo que la frase preparatoria de EFT que utilicé fue, Aunque este cordón está debajo de mi piel, le pido a mi cuerpo que lo suelte, ya que no me pertenece y necesito devolverlo.

Disfruten el testimonio de Natasha, ya que yo encontré bastante interesante el estar “dentro”. ¡Estoy feliz de reportar que luego de la sesión, Natasha no tenía nada en su pecho y se sentía maravillosa!

De Natasha:

Linda acaba de terminar una multitud de trabajo en mí; EFT – mucho tapping. Luego paramos momentáneamente ya que ella necesitaba tomar una llamada y conversar con el contratista. Luego que terminó, ella sugirió que intentáramos algo de “Des-grabar” emociones restantes que todavía tuviera que no se movían respecto a mi madrastra.

Me acosté en la cama y me llevó a un estado de relajación contando hacia atrás de 5 a 1 y asegurándome que cualquier ruido que oyera en su casa eran simplemente más recordatorios de cuan relajada me sentía – nada de molestias en lo absoluto.

Me pidió que visualizara a mi madrastra parada en frente a mí. También me preguntó si podía ver sus ojos y le dije que sí. Podía verla claramente y estaba a bastante distancia. Me pidió que visualizara los cordones que estaban conectados a mí directamente desde ella y luego me pidió que describiera a qué se parecían.

De inmediato pude ver cordones por todo el cuerpo de mi madrastra desde su cabeza, hombros, brazos, torso, piernas y pies, de varios colores todos dirigiéndose hacia mi cuerpo. Parecían cables eléctricos, de color rojo, azul, gris y negro. Salían de su cuerpo por aproximadamente 30 cms, y luego se juntaban todos en una trenza gruesa y la trenza era lo que se conectaba conmigo.

Luego de describir como se veía la trenza, Linda me pidió que visualizara la más grande. Me sorprendí de ver que el cordón más grande era completamente diferente del resto y que estaba separado y despegado de los demás. Era una cuerda grande, muy gruesa – tan gruesa, si no más, como la trenza que consistía de varios cordones multicolores. Parecía el tipo de cuerda usada comúnmente por barcos. Era de un color amarillo paja pálida y era muy tosca al tacto y tenía astillas saliendo de ella.

Linda me preguntó qué representaba esta cuerda en particular para mí. Dije que representaba control, dolor, todas las emociones negativas que sentía – todo. Luego me aconsejó que mirara abajo para ver donde estaba esta gran cuerda en mi cuerpo y que la removiera. Cuando miré abajo vi la cuerda que se dirigía directamente al centro de mi pecho. Estaba alarmada de ver que LITERALMENTE estaba en mi pecho y mi piel estaba creciendo alrededor de ella.

Dije: “no puedo sacarla porque está dentro de mí”. En ese momento pensé que tendrían que sacarla fuera de mí, lo cual sería extremadamente doloroso y probablemente sangraría mucho- visualicé un bisturí. Luego, por supuesto, mi siguiente pensamiento fue – esto no va a funcionar.

Luego Linda dijo: “Está bien, haremos tapping en ello” Durante el tapping, el cordón se movió de mi pecho a mi mano derecha suavemente. Quiero destacar que no la vi o la sentí moverse. Solo miré abajo y el cordón estaba en mi mano derecha Luego dijo: “¿Y todos los demás?” Miré abajo y vi la trenza grande de cordones de varios colores creciendo en mi pecho en el mismo punto donde había estado la cuerda.

De nuevo dije, “No puedo sacarla, está dentro de mí”… y otra vez, Linda hizo tapping para remover la trenza. La trenza se movió suavemente de mi pecho hacia mi mano izquierda. Miré abajo hacia mi pecho y sólo vi piel blanca y suave. ¡Qué alivio!

Luego me pidió si podía simplemente alzar los brazos y devolverle los cordones a mi madrastra o si tenía que dar pasos físicos hacia ella. Tenía unas ganas sobrecogedoras de abrir las manos y dejarlas caer en el piso, por lo que pregunté si podía sólo dejarlas caer en vez de devolverlas. Linda me aconsejó que no podía dejarlas en el suelo, ya que pertenecían a mi madrastra y que era muy importante que las pusiera en sus manos.

En este punto me aconsejó que las sujetara muy fuertemente. Mi primer pensamiento o emoción fue que mi madrastra no recibiría los cordones. Linda me indicó que visualizara los brazos de mi madrastra apartándose lentamente de su cuerpo y alzándose hacia mí. Que viera sus manos tomar la forma como si fuera a recibir algo, y Linda dijo “los quiere de vuelta”.

No pensé que vería esto ya que previamente había pensado que ella no querría los cordones de vuelta. Por lo que estaba maravillada de ver los brazos mi madrastra alzarse. Mientras que esto empezó a ocurrir me sentí abrumada de emoción y comencé a reírme histérica e incontrolablemente por al menos un minuto completo (por lo menos así lo sentí).

Una vez que sus brazos estaban plenamente alzados, Linda me indicó que caminara hacia ella y que me viera colocando los cordones en sus manos. Hice esto con sorprendente facilidad. Luego dijo: “Ahora quiero que veas a tu madre con los cordones en la mano, volteándose y alejándose de ti.” Pero como había tantos cordones que formaban la gran trenza multicolor que yo estaba sosteniendo, cuando se volteó los cordones estaban alrededor de sus pies y por todo el piso y no se podía mover hacia delante o se hubiera tropezado y caído.

Le expliqué esto a Linda quien me indicó que visualizara a mi madrastra agachándose y recogiendo los cordones del suelo. A medida que empecé a ver esto en mi mente, me sentí llena de profundo pesar y tristeza, porque se veía tan triste y pequeña recogiendo todos estos cordones. Sentí tanta tristeza por ella.

Linda inmediatamente hizo tapping por la tristeza que sentí y una vez que ya no estaba, me di cuenta de mi propia tristeza al no estar “apegada” a mi madre. Aunque estaba muy consciente de que el apego no era positivo, todavía sentía tristeza y en un alto grado, ansiedad de separación al no tenerlos ya – tener sus “cosas” dentro de mí. Linda hizo tapping en mí por la ansiedad de separación y la sentí disiparse también.

Luego que pasó la experiencia, Linda tomó un espejo pequeño del baño para enseñarme cuan brillantes mis ojos se veían, y dijo: “veo paz en tus ojos.” Los ojos de Linda me parecían mucho más brillantes también.

Luego me fui al comedor, ya que quería grabar esta increíble experiencia. Durante los primeros cinco minutos que escribí, estaba muy consciente del hecho de que bostecé casi continuamente y supe que esto era energía adicional que continuaba siendo liberada de mi cuerpo. ¡¡¡ Que increíble experiencia!!!

Natasha Peach

Traducido por Elisa García Gómez