A menudo enfatizo la importancia que tiene el EFT en temas concretos. Esto se debe a que cuanto más sintetizamos los problemas, más posibilidades tenemos de que nos salga bien. La PNL (Programación Neuro Lingüística) nos da muchas herramientas y, el experto en PNL Don Blackerby, lo comparte con nosotros en el siguiente artículo.

Por Don A. Blackerby, Ph.D.

En los artículos anteriores, cubrimos la relación con el paciente y como obtenerla en el inicio y como recuperarla en caso de perderla. Es importante saber que si no establecemos una relación con nuestro cliente, todos los esfuerzos del EFT y otras intervenciones, por más bien intencionadas que sean, no van a funcionar demasiado bien.

Así pues, dichos artículos sobre las técnicas de relación no sólo es necesario saberlas sino que deben utilizarse para tener éxito con nuestros clientes, familia, amigos y compañeros de trabajo.

Ahora que sabes lo que hacer para establecer la relación y lo harás con gracia y habilidad, que queda por hacer mientras practicamos los procesos de tapping. Mencionando a nuestro viejo amigo Gary Craig, el fundador del EFT, «Necesitas alejarte de las generalizaciones y llegar a temas e incidentes de la forma más específica posible.» Puedes hacerlo mejor si antes obtienes la relación, pero se nos plantea la siguiente pregunta «Como llegar a incidentes o problemas específicos que subyacen en las generalizaciones, y deben ser sobre lo que hacemos tapping?»

La Programación Neuro Lingüística (PNL) ofrece un modelo muy específico que muestra como hacerlo. Se llama «Modelo Meta». Lo que sigue, es una descripción de la «Parte I» del Modelo Meta. Es una serie de preguntas diseñadas para llegar a las memorias sensoriales específicas o incidentes que alimentan las generalizaciones y en las que, a veces, nos hemos perdido y desenvuelto con dificultad.

Por ejemplo, si alguien dice «Tengo miedo» o «No soy feliz», nos deja con muy poco con lo que trabajar. No sabemos que es lo que le hace tener miedo o lo que le está haciendo ser infeliz. No sabemos si se trata de otra persona, objeto, situación o cuáles son las acciones que quizás sean las que están causando la respuesta emocional.

Si con todas las buenas intenciones que podamos reunir, hacemos la pregunta equivocada, nos podemos perder en aún más generalizaciones e historias históricas. Esto nos agobia aún más en vez de conducirnos hacia lo específico, lo cual es lo que está causando la respuesta emocional inmediata y presente.

Por ejemplo, si le preguntamos «POR QUÉ no eres feliz?» a veces nos cuentan incidentes históricos que ocurrieron hace años acerca de cómo fueron enseñados erróneamente a «ir al baño» o como tuvieron «celos de hermano», por mencionar algún ejemplo. Esto nos conduce a tener que perseguir «conejos por una madriguera». Normalmente no nos lleva a lo real ni a temas inmediatos.

La pregunta «POR QUÉ» pide razonamientos vagos y imprecisos. No obstante, «Por qué?» es una de nuestras preguntas más comunes cuando no entendemos algo.

En lugar de preguntar «Por qué?» empieza a construir una imagen interna en tu mente sobre lo que te estén contando. Para hacer esto, los que practican PNL han aprendido a preguntar al cliente las siguientes preguntas con el fin de encontrar cosas específicas que les sirvan:

SUPRESIONES

A. Hechos que faltan: ¿Quién o qué falta? Si no sabemos quién o qué está involucrado, no podemos ver en nuestra cabeza los personajes, jugadores o objetos principales. «¡Tengo miedo!» podría ser causado por un elefante enfadado, persona con un cuchillo, o un ratón. Para encontrar lo que nos falta, preguntamos «¿Miedo de qué o de quién concretamente?»

Y entonces dibujamos mentalmente una imagen de la persona que tiene miedo del «objeto o persona que falta». Si continuamos pensando que nos falta más gente o objetos «¿De quién o qué más tienes miedo?» Algunas veces el fondo o situación es importante y es suprimida por el cliente. Entonces preguntamos «¿Qué está pasando a tu alrededor?» o «¿Cuál es el contexto?» o «¿Situación?»

B. Referencias sin especificar: Si utilizan pronombres como ‘él’ o ‘ella’ o ‘ellos’ o ‘eso’, sin concretarlos, podemos preguntar «¿Quién es ‘ella’ o ‘eso’?» con el fin de tenerlo claro en nuestra cabeza. Otra vez, por ejemplo, si estamos haciendo el dibujo y utilizan la palabra ‘él’ pero hay varios ‘él’ debemos peguntar para clarificar «¿Qué ‘él’ concretamente?»

C. Acciones sin especificar: Cuando estamos convencidos de que podemos dibujar los elementos de la generalización, la pregunta que nos aparece ahora es «¿Que están haciendo?» o «¿Cuáles son las acciones o comportamientos?» . En este caso, preguntas sobre los verbos con el objetivo de activar las imágenes en tu cabeza. En este caso, puedes preguntar «¿A qué velocidad te están atacando con un cuchillo?» o «¿El elefante está corriendo mucho o está cojeando?» o «¿El ratón te está persiguiendo o está dando vueltas?», etc. Todas estas cuestiones nos ayudan a rellenar los detalles de nuestras imágenes mentales sobre las acciones que puedan estar asustándoles.

D. Comparativos sin especificar: Ocasionalmente, combinamos objetos y acciones de forma comparativa, ej., «¡Juan es el mejor!», o «mejor que» o «más alto» o «peor» o «más listo.» En este caso no sabemos qué «Juan» es el mejor en qué o la persona u objeto con el que se le está comparando. Para clarificarlo preguntamos: «¿Juan es mejor que quién y en qué?» etc. Ahora podemos rellenar nuestra imagen mental interna.

Ejercicio

De tres en tres:

Estrategia: en este ejercicio, una persona describirá un evento o algo que le haya pasado en el pasado reciente. Hacedlo simple – sin terapia profunda. Los otros dos, imaginad que tenéis que dibujar un cómic o dibujo sobre el evento (el trabajo artístico en este caso no es importante).

Se obtienen los detalles preguntando cuestiones relacionadas con las SUPRESIONES A-D mencionadas anteriormente. El propósito es que el cómic represente el evento de la manera más precisa posible.

Designad quién de los tres será 1) Narrador, 2) Formulador de las preguntas SUPRESIONES A y B., y 3) Formulador de preguntas SUPRESIONES C y D.

Empezad el ejercicio con 1) Inicio de una historia sobre un evento que haya pasado en su pasado. La persona 1) describe el evento… entre una y tres frases cada vez. Personas 2) y 3) se turnan para rellenar los detalles mediante preguntas respecto a A-D mencionadas anteriormente. Persona 1) sólo responde a las preguntas que 2) y 3) pregunten. Después de 2-4 minutes, parad y comentad el proceso y, entonces, rotad los papeles hasta que los tres los hayáis representado todos.

Saludos, Don

Nota de Don Blackerby: Como en algunos artículos anteriores sobre la relación con el cliente, está habilidad es de gran ayuda para coaching telefónico. El ejercicio también se puede practicar en una teleconferencia.

Traducido por Ester Muro Rodríguez Escribir a Ester

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