Algunos temas pueden ser bastante embarazosas para los clientes y por ello dudan incluso de hablar sobre ellos. Gary Williams del Reino Unido nos muestra como maneja creativamente este problema en sólo 20 minutos.

Gary Williams

Recientemente dirigí un taller de introducción a EFT y se me acercó una señora que llamaré Sue, por motivos de privacidad.

Sue ha tenido una dolencia desde que tenía aproximadamente siete años y su problema es que nadie le puede tocar la rodilla cuando tiene la pierna extendida o estirada. Sue se ha avergonzado de esto y pensaba que solo le quedaba acostumbrarse a vivir con ello y que nadie la tomaría en serio si lo mencionaba. Este problema era muy serio, tan serio que si alguien le tocaba la rodilla, le pegaría o saldría corriendo del cuarto.

La razón por la cual Sue tiene este problema de rodilla es que cuando era muy joven fue testigo de un accidente en el que alguien que se torció la pierna de tal manera que se rompió y deformó, algo que le revolvería el estómago a cualquiera.

Sue decidió asistir a mi taller de introducción a EFT con idea de convertirse en un terapeuta ella misma y se dio cuenta durante el taller que todo era posible con EFT. Este dio esperanzas a Sue. Animada por lo que vio, decidió dejarme trabajar con ella delante del grupo.

Tuve que asegurarme de que quería realmente ponerse en esa situación y le pregunté si se sentía intimidada por hablar delante de la gente y compartir sus problemas. Sue estaba más avergonzada de su problema que de tener que hablar o sentarse delante de veinte personas.

Entonces hice un par de rondas con «la vergüenza de la rodilla», hasta que Sue soltó un suspiro y dijo segura de sí misma que no tenía problema en sentarse delante de todos y que el único miedo que ahora tenía era tener que recordar el incidente.

Al darme cuenta de la postura de Sue y de sus expresiones faciales, incluso sus ojos, pronto me di cuenta que ir directamente al problema del pasado podía terminar por alterar emocionalmente a Sue de manera muy rápida y sólo tenía unos veinte minutos para trabajar con ella.

Si hubiera estado llevando a cabo una sesión privada y hubiera tenido más tiempo habría usado la técnica de la película o el trauma sin lágrimas para ayudar a Sue a hablar del incidente. En su lugar decidí tratar sólo el problema de que le toquen la rodilla, siendo yo la que la tocaba.

Primero determiné a qué nivel de intensidad llegaría Sue sobre diez si tocara su rodilla AHORA MISMO. Sue explicó que sólo sentarse con la pierna en el suelo sería un cinco, pero si la extendiera y yo la tocaba se dispararía. Entonces para empezar comenzamos la sesión con una frase preparatoria un poco global –

Aunque esté avergonzada por este problema de pierna…

Sue dijo que su nivel de intensidad estaba alrededor de un 9 en una escala de 0 a 10, pero no estaba segura ya que no estaba acostumbrada a estimar la intensidad de sus sentimientos. Entonces cambiamos a:

Aunque no me puedan tocar cuando tengo la pierna estirada…

Aunque Gary me vaya a tocar la rodilla y eso no me gusta…

Aunque realmente me gustaría darle un puñetazo a Gary y salir pitando…

Según lo íbamos haciendo, probaba a ver como iba Sue y como estaba su nivel de intensidad en cuanto a sus sentimientos de enfado, preocupación o trastorno. Sue estaba ahora más segura en cuanto al proceso de medir su nivel de intensidad y una vez que habíamos establecido el nivel simplemente extendí la mano hacia su rodilla, cada vez comprobando el nivel de intensidad sobre diez y si no pasaba nada si acercaba la mano a su rodilla.

Soy siempre consciente del hecho que los clientes pueden decir que podemos seguir adelante, pero sólo lo dicen: a) para complacerme; o b) para terminar la sesión rápidamente de modo que no tengan que realmente tratar el problema o sentir el dolor.

EFT puede ser muy poderoso para mis clientes dándoles control total en el proceso de curación. Sue bajó a alrededor de 6 sobre 10 después de aproximadamente tres rondas y pareció estancarse en ese número, por lo que recordé la distancia de modo que pudiera ir directamente a la misma posición y con suerte disminuir la distancia cada vez.

Sue entonces sólo bajo de un punto por lo que me di cuenta que tendría que ser un poco más creativo. Le pregunté a Sue cuál era su color favorito y, a la inversa, cuál era el color que menos le gustaba. Sue dijo que el negro era el color que menos le gustaba y el rosa su favorito. Entonces hice tapping en: Aunque tenga este sentimiento negro y este cinco negro en mi cabeza…

Sue entonces dijo con algo de firmeza que el sentimiento no estaba en su cabeza, pero que la negrura estaba en su estómago. Entonces hicimos una ronda en este sentimiento negro en su estómago y este cinco negro. Sue entonces dijo que el sentimiento negro se le había subido a la garganta y sentía que iba a devolver.

Este era muy, muy incómodo para Sue, así tuve que trabajar rápidamente. Hicimos tapping en: Aunque esta negrura me de ganas de devolver y aunque tenga esta negrura en mi garganta, elijo el rosa.

Después de que un par de rondas Sue soltó un suspiro profundo, esto era una buena señal e indicaba que el sentimiento se había disipado y que la energía del problema se había ido. Sue lo confirmó y también dijo que se sentía diferente sobre el problema de la rodilla y que ahora yo podía intentar tocarla.

Deslicé la mano hacia ella y justo antes de tocarla pregunté si estaba bien que lo hiciera. También pregunté lo que cambiaría en su vida si su problema de rodilla desapareciera, y si sentía la necesidad de mantenerlo por alguna razón. Sue dijo que tenía un nivel de intensidad de 1 sobre 10 y que estaba bien que siguiera adelante.

Entonces toqué su rodilla con la pierna estirada. A Sue no le pasó nada pero indicó que si tuviera que moverse o torcer la rodilla eso le llevaría de nuevo hasta un tres o cuatro.

Habíamos hecho un gran progreso de lo que era un problema enorme a algo de lo que solo quedaba un rastro. Tenía poco tiempo para la sesión por lo que indiqué a Sue que viniera a verme en privado para una sesión EFT y podríamos trabajar en el recuerdo para asegurarnos que tratábamos todos los aspectos del problema y también podríamos trabajar en el aspecto del retorcimiento. Sue estaba contenta y aliviada por el resultado y espero terminar la sesión con ella muy pronto.

Saludos cariñosos

Gary Williams

Traducido por EZ