Si vamos a mejorar nuestro desempeño en cualquier área, es imprescindible que nos quitemos los bloqueos mentales a tales logros. Sin embargo, eso no significa que las habilidades y la práctica ya no sean necesarias. Escuchen cómo Judy Byrne (del Reino Unido) utiliza estos principios de EFT para ayudar a una persona que monta a caballo.

Por Judy Byrne, Master en EFT

Una clienta con la cual trabajé sobre sus miedos acerca de montar a caballo, me recordó que EFT puede ser tan sorprendente y efectivo al instante, que pareciera ser un milagro. Pero no puede enseñarnos habilidades que no tenemos. Y algunas veces la diferencia tan dramática que se ha logrado no es aparente inmediatamente.

Aquí esta lo que pasó:

Esta clienta (a la cual voy a llamar Jane) de niña tuvo muy poca experiencia de montar a caballo. Cuando era una adulta joven, ella y una amiga, con aún menos experiencia, fueron a una escuela de equitación y ambas dijeron que sabían montar. La escuela creyó en ellas, les dio sombreros duros, las pusieron en los caballos y les permitieron salir a un campo. Después de un rato, el caballo de Jane, empezó a ir más y más rápido. Entonces, cuando un granjero de ahí cerca empezó a podar su seto, el caballo de Jane se asustó con el ruido y se fue galopando, dirigiéndose a una pequeña pared de piedra. Jane pensó que iba a morir, pero el caballo se detuvo cerca de la pared y ella se cayó.

Por un par de décadas ella estaba temerosa de estar cerca de los caballos. Ahora con la terapia cognitiva y muchas agallas, ella ha recobrado su confianza acerca de estar cerca de un caballo. De hecho, se ofreció a cuidar a uno para alguien más y tuvo unas cuantas clases en el. Pero ella se sentía que aún estaba “bloqueada.” Ella dijo: “No me puedo relajar. Mi cuerpo se entumece. Tengo miedo cuando el caballo va rápido, aún cuando es seguro. Mis brazos se engarrotan y se vuelven rígidos. El caballo siente esto como una falta de apoyo y se pone ansioso.” Ella realmente estaba atorada en este ciclo y frustrada.

Cuando hicimos la técnica de la película sobre el recuerdo de la caída. Al tiempo que Jane la procesó, ella hizo algunas relaciones. Lo que ella había visto como un fracaso de caerse, era más bien un triunfo de un jinete Novato de haber permanecido arriba ¡tanto como ella lo había hecho! Ella reconoció ahora, que el detonador para que sus brazos se engarroten y se pongan rígidos era la cabeza del caballo yendo hacia arriba, tal y como lo hizo en aquel momento cuando ella no sabía lo suficiente como para pararlo cuando se desbocó.

Cuando ella pudo correr en su memoria la película del recuerdo con muy poca molestia, cambiamos a la técnica de contar la historia – haciendo que me contara la historia como si no la hubiera escuchado antes y deteniéndose a hacer tapping cada vez que alguna emoción surgía. Al final de la sesión, me podía platicar la historia casi sin ninguna emoción, habíamos hecho tapping sobre varios aspectos que surgieron durante la sesión. El recuerdo se había desvanecido y se había vuelto neutral emocionalmente.

Pero cuando regresó a casa y recapacitó sobre esto, Jane se dio cuenta que sus sentimientos acerca de estar sobre un caballo muy veloz no habían cambiado en absoluto. Un par de semanas después cuando la vi me dijo: “Estaba tan decepcionada que solamente lloré y lloré y lloré. Hubiera deseado una barita mágica de Harry Potter, y no tenía una.”

Jane no es una mujer que se rinde fácilmente. A pesar de su decepción, el fin de semana después de nuestra sesión, fue a tomar una clase. Ya estaba en eso y se dio cuenta que sus brazos ya no estaban rígidos. Ella estaba “receptiva al caballo”, manejándolo cómodamente y respondiendo a la retroalimentación de este. Estaba sentada mucho mejor y cabalgando mucho mejor. Ella sentía que estaba “absorbiendo la clase como una esponja.”

Su maestra también se dio cuenta. Tiene una reputación de ser una muy buena maestra, pero no una que halaga para motivar. Ella reconoce cuando la gente ha logrado avanzar. Confirmó la percepción de Jane sobre que estaba cabalgando diferente y con la promesa de que lo mejor está por llegar.

Todavía Jane no estaba convencida de que lo había logrado. Pensaba que quizás su mejoría iba a permanecer mientras la maestra estuviera ahí diciéndole que hacer. No fue sino hasta que salió con un caballo ella sola y sintió lo mismo, que empezó a tener confianza de que ahora era una jinete potencialmente diferente.

Cuando la vi por segunda y ultima vez, le pedí que revisara el recuerdo original. Este era como una vieja foto a blanco y negro y se dio cuenta que casi no había pensado en ello desde la última sesión. Anteriormente, surgía en su mente muy seguido. Un detalle interesante sobre cómo funciona la memoria – ella se había dado cuenta que la había guardado en su mente como si hubiese sido tomado con una cámara detrás de ella. Lo que ella pensaba que recordaba era bastante diferente de cualquier cosa que ella haya podido ver.

Y ella se había dado cuenta de que cuando ves a un caballo y a su jinete que pareciera que “solamente fluyen juntos” es porque el jinete tiene mucha habilidad y práctica. Los buenos jinetes montan hasta seis horas por día. Requiere talento, pero también mucha habilidad. Una vez que EFT removió el bloqueo a aprender, ella todavía tenía que aprender la técnica. El bloqueo no le había permitido ver eso anteriormente. Ahora que eso ya estaba liberado, el aprendizaje estaba solamente iniciando. Ella tiene que aprender a ser un jinete experto. Pero apuesto que ahora nada la va a detener.

Judy Byrne, Master en EFT

Traducido por Mercedes Madero