Niki Lamont, sobre depresión, dolor y fobia al agua

Hola a todos,

Niki LaMont comparte con nosotros estas experiencias con EFT. Entre otras cosas, estas historias muestran el valor de la perseverancia. Muy importante..
Por Niki LaMont

Apreciado Gary,

Estoy aproximadamente a la mitad de las cintas “Ultimate Therapist”, me perdí la Conferencia de abril y estoy planeando asistir con toda seguridad el año que viene, y trabajo diariamente con al menos una persona (sin contarme a mí) que utiliza EFT. El éxito es notable. Y deseo agradecerte por mí mismo y por toda la gente que ha conseguido éxito.

Estoy tan excitado por todo esto que quería compartir unas pocas historias de éxitos (en resumen).

Enseñé EFT a R------, un querido amigo de 57 años, con trastorno bipolar. Con medicamentos, sus subidas estaban bajo control, pero sus bajadas, la depresión, habían llegado al punto en el que estaba considerando seriamente la terapia de shock prescrita por sus médicos. La depresión le había paralizado y estaba a punto de consumirlo totalmente. Tres meses antes, empezó a hacer tapping para la depresión dos veces al día- al despertarse y al irse a la cama. Dejó de hacer tapping hace alrededor de un mes y medio porque ya no se sentía deprimido. Hoy, he recibido una nota que dice:

“Hola Niki, todavía me estoy sintiendo estupendamente. Nada de depresión. Creo que tienes algo en marcha allí. Aquí todo está bien. Hacemos un montón de vasijas (es alfarero). Nos hablamos pronto. Un gran abrazo. Gracias. R-----“

A principios de febrero de este año, enseñé EFT a mi cliente, J--- y a su esposa N----. J---- tiene 74 años de edad y desde hace una temporada ha sufrido de un talón que le dolía. Sus doctores le hicieron pasar todas las pruebas, etc. Y al final le recomendaron un simple ejercicio para el pie y le recetaron medicinas contra el dolor que J----- no tenía ganas de tomar. Tampoco tenía ganas de hacer EFT pero a causa del trabajo que hicimos juntos en la oficina (dolor= 8 y con dos rondas de EFT bajó a cero), decidió probar EFT. También lo decidió probar su esposa para el dolor de espalda. Ellos no practicaron EFT religiosamente, pero con las sugerencias sobre la importancia de la perseverancia, ellos se mantuvieron en ello. Hoy, vinieron para lo que yo llamo un chequeo e informaron:

la espalda de N----- ya no duele como acostumbraba y el talón de J----- hace un mes que no duele. De hecho, J---- dejó de tomar la medicación y N---- ha vuelto a trabajar en su jardín.

Amelia vino a verme a causa de su fobia al agua de hace mucho tiempo (veinticuatro años). Está casada, tienen dos hijas y Amelia quiso aprender a nadar, Ella ya había programado sus lecciones.

Haciendo la entrada con Amelia, aprendí que:
a) Cuando tenía once años, ocurrió un incidente en la piscina que al volver a contarlo le causó un nivel de ansiedad que subió a más de diez.
b) Amelia podía estar con el agua hasta los tobillos. Un poco más de profundidad y ya estaba en dificultades, un nivel mas alto de 10.
c) Cuando su marido sugirió que tal vez podían vivir en la playa, ella ni siquiera podía pensarlo.

Nos pusimos manos a la obra usando EFT y en quince minutos, Amelia podía contar su historia de natación en la piscina sin ansiedad y su miedo al agua parecía haberse ido. Dos semanas más tarde, ¡y Amelia era capaz de nadar!

Volvió un par de veces para trabajar aspectos adicionales. Ambas sesiones fueron muy cortas, como de diez minutos de charla y cinco de EFT. Ella y su marido están verdaderamente agradecidos y asombrados.

Niké LaMont.

Traducido por Juan Carlos Vega Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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