Depresión de mas de 10 años desaparece con una sesión de EFT

Fco. Javier Gomez Solorio nos ofrece un artículo interesante en el que una joven se pone en la piel de su mamá para superar una depresión de muchos años. Fco. Javier muestra una habiidad especial para encontrar la causa raíz del problema. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Una joven de 28 años, recién divorciada, (hace tres meses), sufría una depresión tremenda. Ya estaba tomando dos diferentes pastillas. En la entrada deduzco que todo viene de un exagerado maltrato de su mamá hacia ella. Un maltrato con saña y violento desde siempre. Ella recuerda que su mamá siempre fue violenta, al grado caso que ella se casa con el que sea para salir de la casa, con las consecuencias de casarse sin amor.

Empezamos a trabajar el miedo hacia su mamá y logramos avanzar en la unidad de medida subjetiva (ya sabes: donde estás del 1 al 10) pero avanzamos muy poco del 9 al 7 en media hora. Entonces le pregunté que si sabía por qué su mama era así. Me dijo que su mamá había sido violada de forma consuetudinaria desde los 9 años hasta los 12 por un tío. Nadie le creía y hasta la acusaban de ofrecida (ya sabes, lo clásico).

Entonces le pedí que me dejara hacerle el tapping, y le dije; “Lo que yo haga, imagina que tu lo haces a tu mamá. Lo que yo diga, pon a tu mamá en una visualización y escucha su voz que repite lo que yo hablo.” Trabajamos el perdón hacia el tío, el perdón hacia ella y el perdón que ella (su mama) recibía de sus hijos. De pronto me dijo que ya no podía mas visualizar a su mama y la cara le cambio completamente.

Cuando le pedí que se imaginara la situación depresiva mas fuerte que haya tenido, no pudo ponerla en su mente.

También le pedí que se imaginara a su mamá maltratándola, tampoco pudo.

Le comenté: “No te extrañe que tu mamá te llame pronto.” Ella me dijo: “Tengo 8 años viviendo en esta ciudad y mi mamá nunca me llama.” En eso sonó el teléfono… ¡era su mama!

No trabajamos nada de su divorcio porque me dijo que creía que no era necesario porque sentía mucha paz interior. Le pedí que se mirara en el espejo. Era otra persona, realmente era otra persona. ¡Hasta se miraba más joven y recuperó cierto brillo que solo he visto en las personas felices!

Después de esa terapia, que duro de 6pm a 9pm le he llamado dos veces en el transcurso de 2 meses. Ya no presentó ningún estado depresivo y no toma más medicamentos para la depresión.

Fco. Javier Gomez Solorio,
Mexicali Baja California, Mexico.