Creencias limitantes transgeneracionales.

Guillermo Peña nos habla de cómo las creencias limitantes nos inhiben a la hora de vivir plenamente la vida y detalla una sesión en la que ayuda a una mujer a liberarse de una depresión cróinica al tratar una creencia muy limitante. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y visita su sitio web.
Por Guillermo Peña

He profundizado en este tema tan vasto y apasionante, y desde un punto de vista histórico, el apogeo de las creencias limitantes se encuentra en la edad media donde el límite de vida medio eran 26 años. Aun quedan efectos residuales como ”-Así lo quiere Dios. -De algo hay que morirse, -Así es la vida. -Una buena esposa debe ser abnegada y obediente.“

Echemos un ojo, un momento, al refranero medieval; "Más vale pájaro en mano que veinte volando. Bien ama quien nunca olvida. De mala mujer ponte en guarda y de la buena no te fíes nada.”

Existen pues, creencias limitantes trasmitidas culturalmente, muchas de ellas a culturas diferentes, por ejemplo algo que se escucha y se dice comúnmente es la frase “poco a poco”, o “poco a poco vamos haciendo camino”, esto es actual y se puede escuchar en cualquier conversación. En Kirundi se dice:”Buhoro, buhoro turagenda neza” y en Kiswaheli “pole pole ndio mwende”, lo que se traduce en “poco a poco se hacen las cosas bien”, estos pueblos fueron colonia Belga e Inglesa respectivamente.

Así que tenemos; las creencias de uso (lenguaje común) que se nutren de las creencias limitantes multiculturales, regionales, las que se transmiten generacionalmente, las que se transmiten por identificación. Por otro lado ocurre, que en nuestras vidas vivimos situaciones que alteran nuestra vida y debido a estas circunstancias o eventos creamos un numero determinado de creencias limitantes que en general van a ser determinantes en nuestra vida, afectando nuestras relaciones, trabajo etc.

Desde el inicio de nuestra vida, muy posiblemente, desde nuestra estadía en el vientre materno, hemos recibido una ducha de creencias limitantes, con el añadido que a cada circunstancia impactante de nuestra vida hemos concluido con una auto-programación de varias creencias limitantes.

Esto trae consigo, limitaciones en nuestras vidas, frenos a nuestro potencial, vivir una vida sin sentido, y también crea conflictos interiores, generando todo tipo de patologías y enfermedades.

Como sabéis me dedico a hacer talleres y seminarios relativos a los Procesos de Paz Personal. Durante estos seminarios encuentro personas que han hecho un profundo cambio en sus vidas y están convencidas de que prácticamente se han liberado de casi todas sus cargas. Es muy interesante lo sorprendidos que se muestran al descubrir cómo les frenan en su vida ciertas creencias que aparentemente pertenecen a una categoría ligera.

Eugenia vino a mi consulta con el fin de aliviar su depresión crónica.
Rápidamente aparecieron dos temas principales basados en dos creencias limitantes.
A) El mundo (exterior) es un lugar peligroso.
B) El afecto (amor) puede ser peligroso.

Queda claro que corresponden netamente a un instinto básico; la supervivencia. Esto está regido por el cerebro primitivo y las constelaciones neuronales de información son lineares, independientes y ultrarrápidas. Modificando el sentido de estas creencias dejan de afectar a la supervivencia, por lo tanto las pautas de alerta y las reglas de vida relacionadas pueden inhibirse, véase disolverse.

Así que trabajamos en una sesión con la creencia A.
P.K.” Aunque el mundo es un lugar peligroso; aunque me he pasado la vida recibiendo informaciones y confirmaciones de que es así; aunque algo dentro de mi me dice lo contrario; aunque vivo permanente en este estado de conflicto, me doy la posibilidad de aceptarme completa y profundamente, sin juzgarme.”

Co. El mundo es un lugar peligroso.
Ce. Este conflicto.
LO. Es mejor no salir de casa de lo peligroso que es.
BO. Es la peligrosidad de las peligrosidades superpeligrosas. (Aquí empieza a sonreír)
Bn. Decido dejar de ver la televisión, los periódicos, ni ver ni escuchar a nadie pues traen consigo la peligrosidad del mundo. (Risas)
BL: Aunque el mundo es menos peligroso que nunca históricamente para mi es el momento de la historia más peligroso, sobre todo cuando afecta a mi vida. (A las personas depresivas el hecho de exagerar o poner humor les hace despejar las reversiones)
CL. Inspira, expira. El mundo es un lugar peligroso.
BB. EN VOZ ALTA. ¡GRITA! El mundo es un lugar peligroso.

Muy bien de 10 de intensidad se bajo a un siete y tras dos series mas bajó hasta llegar a cero. Eugenia estaba contenta, su tez tenía un color precioso y sus ojos brillaban.

Para Eugenia estas dos primeras sesiones, eliminando estas creencias, produjeron un cambio en ella tan grande que la estimuló a seguir su proceso de libertad.
Ahora es una persona expandida, llena de vitalidad y alegría.
“Con estos procesos utilizas la Energía y su potencial para cambiar algo de un estado al otro”.

Gracias.

Un abrazo inmenso a todos
Guillermo Peña Acuña.