Cinco sesiones de EFT para una fobia grave contra las agujas – en cada detalle se necesitaba hacer 'tapping' - AHEFT


Algunas veces los que hacemos EFT nos damos por vencidos demasiado pronto en algún caso difícil y se concluye que EFT “no funcionó”. Janet Hague, no obstante, se mantuvo con el miedo de su cliente a las agujas y la situación mejoro enormemente. Este articulo es un ejemplo clásico de como la persistencia y el ser especifico puede traer grandes recompensas.

Por Janet Hague, Lac, EFT-ADV

Hola Gary,

Esta es la primera vez que escribo a tu boletín de aprendizaje. He sido una practicante ávida de EFT por algún tiempo y este caso reciente me empujó a escribirte. Siempre había entendido cuan especifico es EFT, pero esto nunca fue demostrado tan evidentemente como lo fue con mi cliente más reciente con fobia a las agujas. Pensé que este caso seria de utilidad a tus lectores. A propósito, como un prefacio, yo no soy una psicoterapeuta. Soy una Acupunturista con licenciatura en psicología.

Hace un par de meses, una hipnoterapeuta me envió una mujer (la llamaremos Eva), con una severa fobia a las agujas. Era tan grave que la sesión de hipnoterapia nunca podía empezar por que Eva estaba llorando histéricamente desde que llegaba. La sola idea de tratar con este miedo era tan intensa, que ella ni siquiera podía hablar. Es una historia interesante porque al parecer, los hermanos de Eva y algunos primos todos ellos tienen el mismo miedo, y todos ellos han visto al mismo pediatra siendo niños, pero ninguno de ellos tiene alguna mala memoria de este doctor.

Eva no se ha sacado sangre desde que tenía 13 años. Ahora está en sus treintas y esta embarazada, y TIENE que sacarse sangre como parte del protocolo de embarazo. Yo estaba bastante sorprendida de que un hipnoterapeuta me estuviera refiriendo a alguien así porque pensé que las fobias eran la situación perfecta para que los hipnoterapeutas lo tratasen. La hipnoterapeuta dijo que ella había visto este nivel de angustia solo algunas veces en su carrera y me deseó suerte.

Eva llegó para su primera visita, y así como con la hipnoterapeuta, comenzó a llorar incontrolablemente con muy pocas palabras. Así que comencé a hacerle tapping mientras ella lloraba. Después de unas cuantas rondas el llanto se calmaría y ella intentaría comenzar a hablar acerca de su miedo y el lloriqueo comenzaría y yo empezaría a hacer tapping otra vez y se remitiría. La primera mitad de la sesión continúo de esta manera.

Eva comenzaba a sentirse con mucho sueño y muy relajada. Me contó la historia de la última vez que tuvo una inyección. Ella tenía 13 años y se había quebrado su nariz y necesitaba restauración. Fue un evento traumático y la tuvieron que agarrar con fuerza para darle una inyección. Así que proseguimos con este evento haciendo tapping de EFT casi continuamente, deteniéndonos cuando el lloriqueo comenzaba de manera que pudiera especificar el aspecto que estaba saliendo y luego crear una frase preparatoria apropiada.

Interesantemente, un efecto generalizador ocurre en mis sesiones sobre fobias después que los primeros pocos detalles son tratados. Pero con el miedo de Eva, hasta el último detalle tenía que ser tratado con muchas rondas de EFT. Detalles tales como: corriendo en el hospital medio desnuda en bata; los comentarios negativos de su madre; emociones tales como rabia y miedo; sentimientos de estar fuera de control; miedo a morir; vergüenza y deshonra sobre su reacción; los enfermeros agarrándola y manteniéndola boca abajo; viendo la aguja venir hacia ella; el olor y frialdad del hospital, etc.

Llevamos su nivel de intensidad por ese evento hasta un nivel bajo de intensidad 0 en una escala de 0 a 10, y ahora Eva podía volver a contarlo sin ningún sentimiento en absoluto. Sin embargo, al pensar en su siguiente evento todavía estaba completamente abrumada.

Un hecho muy interesante surgió en nuestra segunda sesión juntas, la cual me enseño una vez más cuan específico debemos ser al usar EFT. Me vino la inspiración de preguntarle si ella cosía. Yo estaba procurando entender si ella le tenía miedo a todas las agujas. Su respuesta me sacudió. No solamente ella se sentía bien cosiendo, sino que dijo, “sabes lo que es más curioso, Es que no tengo problemas en agarrar las agujas para coser y sacar las astillas de mis pies o de los pies de mi esposo”. Luego le pregunté como trata los aspectos dentales y otra vez me sacudió el saber que ella puede tolerar inyecciones en su boca.

Esta fobia era muy específica a las inyecciones en los brazos o intravenosas en la mano. Esto me dio bastantes cosas buenas para re-enmarcar. Hablamos de como no era la aguja en si, por que ella se sentía muy bien con las agujas para coser la cual es más gruesa que una hipodérmica, y estaba muy bien con la aguja en la boca. En cambio, el problema era su reacción a la situación de una aguja muy específica. Usando el contraste con la aguja para coser realmente esto le dio la explicación a Eva.

Así que hicimos varias rondas imaginando que le estaban metiendo una aguja bien gruesa para coser en su piel y luego cambiarla con una aguja hipodérmica delgadita puntiaguda. Una vez que todos los aspectos de la fobia por las agujas bajó a 0 de 10, se hizo evidente que ella ahora estaba más fóbica por sus posibles reacciones (sollozando) en la oficina del doctor que por la aguja en si. Hicimos varias rondas más con la aceptación de ella misma aun con su reacción de llorar por la aguja en el brazo. Con estas rondas tratamos con toda la deshonra y vergüenza por “perder el control” en la oficina del doctor.

También encontré fascinante como ciertas palabras acerca de las agujas estaban super cargadas y otras no tenían efecto. Por ejemplo, la palabra inyección no tenía carga alguna, pero la palabra pinchazo la abrumaba. Así que parte de mi enfoque fue sacar toda palabra que yo pudiera pensar y tratar con esas que causaron una reacción. Un ejemplo de una ronda de EFT fue “Aunque voy a ser pinchada en mi gran vena sangrante azul…” también le señalé a Eva la ironía de que ella estaba sentada en la oficina de una Acupunturista para tratar con una fobia a las agujas. La vida es cómica.

Después que neutralizamos todas las palabras alrededor del concepto de aguja, comencé a hacerle una imaginación futurista (un concepto de PNL) para este próximo GRAN evento. Una amiga mía enfermera consiguió una aguja hipodérmica para practicar (sin usarse en realidad). Una vez más, estuve bastante asombrada con el número de detalles que tenia que tratar con cada uno a la vez.

Inicialmente, el solo saber que había una jeringa en algún lugar de mi oficina causó una extrema reacción. Cada paso del proceso para sacar sangre tenia que ser tratado con muchas rondas. El flexionar el puño, el enrollar la manga, el sentir el alcohol en la piel, tocando el brazo para buscar la vena, el sonido del papel al sacar la jeringa, el sentir la aguja en el brazo (Solamente usaba la parte plástica del aparato, no la aguja), el sonido del plástico disparándose mientras se cambiaba el vial.

Aprendí con Eva que uno no puede ir más rápido de lo que la mente del cliente le permite. Cualquiera que sea la razón, (ninguna memoria sobresalió), este miedo era inmenso para ella. Y el llanto y la liberación de cada aspecto diminuto del miedo era tan intenso que ella se cansaba y estaba extremadamente cansada después de alrededor de 45 minutos. Estaba con tanto sueño que no podía sentir más energía para ninguna otra cosa. Luego después terminábamos el proceso de la sesión e integraba su experiencia. ¡Esto NO fue un milagro de un minuto!

Tuve un total de 5 sesiones con Eva antes del gran evento. En la última sesión, su esposo vino con ella y ayudó con el drama del evento. Durante esta sesión, me metí una aguja de acupuntura en mi brazo, y en el brazo de su esposo e hicimos tapping por eso, hasta que ella empezó a soltar unas risitas por todo lo que se hacía. Anteriormente a esto si ella hubiera visto una curita en el brazo de su esposo a causa de una aguja ella se hubiera puesto mal. Yo quería que termináramos este trabajo junto para así poner una aguja de acupuntura en el brazo de Eva, pero Eva no quería esto. Supuse que por todo el trabajo que hacíamos juntos ella se sentiría totalmente bien en el acontecimiento (al siguiente día) excepto con el sentir de verdad la aguja penetrando su piel, ya que esa era la única cosa por la que no habíamos hecho tapping.

En efecto, el día siguiente, ella estuvo bien en la sala de espera, y con todo lo demás hasta que la aguja se hundió en su piel y en ese momento lloro profundamente y se hizo tapping por la situación. Yo me quedé asombrada de escuchar eso. Ella dijo que solo lloró por unos minutos que en el pasado ella habría estado en posición fetal en el piso por días. Le expliqué a Eva que ahora que ella se había hecho tapping por el pinchazo de verdad por la aguja, probablemente la próxima vez ella se iba a sentir muy bien. Por supuesto, este miedo ha estado una gran parte de la vida de Eva que ella no cree que se haya ido, aunque ella sabe que EFT le hizo una gran diferencia para esta situación en particular. Solo que ella no confía que se mantendrá. Su esposo, no obstante, considera a EFT un milagro y ve un enorme cambio en Eva.

Quien sabe, ¡Tal vez Eva vendrá la próxima vez para un tratamiento de Acupuntura! Ya que yo nunca había escrito en este boletín antes, me gustaría hacer una última observación acerca de la magia de EFT. Estaba pensando acerca del enfoque diferente de EFT en comparación con la otra técnica para fobias que usa la desligación para superar una fobia. Estoy pensando acerca de la técnica de la película del cine en donde tenemos al cliente en el cine mirándose a si mismos en la pantalla en blanco y negro, y luego ellos se mueven a la caja de proyección, desligándose cada vez más.

Lo que me encanta de EFT es que parece que el enfoque de EFT es el opuesto exacto de la desligación. Estamos tomando a nuestro miedo e instalándonos completamente en él. Y el resultado final es que estamos desligados del trauma. Pero llegamos allí a través de una completa conexión con la sensación en lugar de una desconexión. Qué bendición es este trabajo.

Recibí un seguimiento unas semanas después de su “gran evento” – el pavor de sacarse sangre. Demás está decir que estuve emocionada por su nota.

“Debido a algunas situaciones recientes por el estirón de un músculo, ¡tuve que ir de regreso ayer y me sacaran más sangre! ¡Esta vez fue mucho más placentero que la ultima vez y ni siquiera derrame una lágrima! Solo tuve un par de horas para prepararme para eso, así que me hice tapping de antemano y luego otra vez mientras estaba en el procedimiento. No estuve totalmente calmada, pero estaba más en paz con lo ocurrido. Pero la mejor noticia es ¡que superé toda la travesía entera de la situación sin siquiera derramar una lágrima! Te agradezco por todo el trabajo que has hecho en ayudarme en este tiempo de necesidad.”

Paz a todos/as,
Janet Hague Lac, MAOM, EFT-Adv, LMT

Traducido por Hugo Torres

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