Mucho éxito al hacer EFT con gente sin techo - AHEFT

Barbara Mallory, PhD aplica EFT a una gran variedad de temas con grupos de gente sin techo, y el alivio, por supuesto, es siempre bienvenido. Barbara dice: “El tiempo que quedó todavía de la clase permitió completar y discutir una secuencia de tapping más, para terminar con la angustia remanente. ¡Al terminar, todos los ojos brillaron, sin importar su edad! No más dolor, no más pena, no más enojo, sólo sonrisas, risas y extrañeza.”
Por Barbara Mallory, PhD

Hola Gary,

Los lunes por la tarde yo enseño EFT a gente sin techo, que viene para ocupar los servicios y atención en Mesilla Valley Community of Hope en Las Cruces, NM. Para nuestra clase hay una hora planificada. Es una clase abierta, así que la gente entra y sale de la Sala de Recursos antes y después de ducharse, antes y después de coger alimentos, o simplemente sale a la calle por un tiempo. Un video clip de los cursos EFT siempre genera una curiosidad cautelosa, y ayuda para empezar. Con suerte, tengo 30 o 35 minutos para la instrucción misma.

Los miembros, el tamaño del grupo, y el tema a tocar varían sin poder predecirlos. Para una gran parte de esta población fluctuante el inglés es un idioma nuevo y desafiante. Los participantes suelen ser tímidos, y rara vez se ofrecen para demostración, por tanto usualmente hacemos tapping simultáneamente, mientras cada persona se concentra en su propio problema. Pese a estos desafíos organizativos, cada semana suceden pequeños milagros EFT como los siguientes.

Elena y su pareja, Alfredo (no uso los nombres verdaderos) tenían un deseo incontrolable de salir de la sala para fumar un cigarrillo, estimado en 10 en una escala de cero a diez. Después de haber realizado dos ruedas del protocolo original de EFT la intensidad del deseo cayó a cero. Después de las dos rondas realizadas simultáneamente por el grupo, Rick declaró que el deseo por fumar era nulo, y demostró un desinterés total por un cigarrillo perfectamente bueno que tenía aún entre sus dedos.

Tanto Elena como Alfredo comunicaron una sensación de repugnancia hacia el olor del tabaco contenido en su paquete compartido. En una semana más, Elena informó que en vez de fumar, siguió haciendo tapping. Sólo una vez enrolló un cigarrillo y lo levantó a sus labios, ¡pero se dio cuenta que en realidad no lo deseaba!

En otra clase, Dave, un tranquilo fulano cuarentón admitió que tenía nostalgia por su familia. Le hacía falta en una intensidad de 5. También estaba presente Martha, cuyo tobillo se hinchó cuando se dislocó la noche anterior, mientras ella estaba ebria. Martha no estaba preparada para trabajar el asunto del alcohol, pero sí le interesaba aliviar el dolor del tobillo, cuya intensidad ella evaluaba en 5 de 10. Juan, un obrero sin trabajo de la construcción describió un dolor punzante remanente de un trauma anterior en el hombro izquierdo. Carlos aseguró que él no tenía problema ninguno, pues no tenía ningún otro quehacer, luego se agregó a nosotros.

Hicimos una vez tapping con la secuencia completa de EFT, comentábamos los cambios individuales, luego hicimos otra ronda de tapping para los problemas remanentes. En total, cada uno de los participantes informó de reducción del estrés, sea emocional o físico. Aquellos, los que anteriormente se quejaron de dolores, ahora informaron sobre la desaparición de la incomodidad, además, una mayor movilidad de la extremidad lesionada. Dave, aunque todavía igual estaba lejos de su familia, dejó de sufrir de la nostalgia. Carlos siguió sin problemas, ¡y quedó tan relajado y confortable, que se durmió!

María era una mujer mayor, que no hablaba inglés. Asistió a la clase con su hija, Ana. Aunque han pasado muchos años, María no pudo terminar el duelo por su “Papá” tan amado que murió hace mucho tiempo. Ella evaluó su tristeza y pérdida de 5 en la escala de 10. El problema de Ana fue un dolor de espalda, que también evaluó de 5 de 10. Helen, una mujer cincuentona, cuya madre murió un año atrás, resonaba con el duelo de María, y evaluó sus sentimientos persistentes de tristeza y desamparo en 4 de 10.

Después de una ronda del protocolo EFT, María, cuyos ojos hace unos minutos estaban llenos de lágrimas, se sonrió, y tímidamente se rió para dentro. Su hija, Ana todavía tenía algo de dolor de espalda, pero en sus ojos reflejaron sorpresa y esperanza. Helen ya no se sintió triste, sino que descubrió que estaba enojada (4 de 10) con su madre, porque murió y la dejó sola. El tiempo que quedó de la clase permitió completar y discutir una secuencia de tapping más, para terminar con la angustia remanente. ¡Al terminar, todos los ojos brillaron, independiente de su edad! No más dolor, no más pena, no más enojo, sólo sonrisas, risas y extrañeza.

Faltando suerte y dinero, Aaron quiso terminar con su adicción fuerte al tabaco. ¿Por qué fumaba? Porque el fumar calmaba sus nervios. ¿Qué intensidad tuvo su deseo por un cigarrillo en el momento? ¡Por lo menos, 10 de 10! Al fin, logré conseguir una persona para demostración, ya que Aaron aceptó serlo. Después de que todo el grupo hizo el protocolo EFT por completo tan sólo una vez con él, el deseo de Aaron por tomar un cigarrillo cayó de 10 a 4.

¿Y cómo iba su nerviosismo después de hacer una ronda completa de EFT? 4 de 10, exactamente lo mismo que su deseo por un cigarrillo. Luego, Aaron confesó que cuando entró al centro para demostrar EFT conmigo, estaba aterrado. “Yo siempre estaba ATERRORIZADO para actuar frente a un grupo de gente. En el colegio, cuando niño, quedé petrificado cuando tuve que hablar sobre un libro, o recitar un poema en la clase. Fue una AGONÍA. Hice todo posible para evitar tener que hacerlo.”

“¿Cómo te sientes ahora, en este momento, Aaron, frente a esta clase?”- le pregunté.” “La verdad es que no demasiado mal”- dijo. “¡Todavía un 4, y no me escapé de aquí!”

Completábamos otro par de rondas de tapping, con la participación de todos. Después le pregunté a Aaron sobre su deseo de fumar un cigarrillo, y dijo: “Ya no deseo ninguno más. No me interesa en absoluto. ¡Me siento realmente confortable aquí frente el grupo¡ ¡Es increíble! ¡Esta es la mejor cosa que haya pasado conmigo en toda la vida! ¡En serio, la mejor cosa!”

Aquí está, Gary. Pequeños, y no tan pequeños milagros. ¡EFT es el mejor (método) de todos!

Barbara

Traducido por Ida Miro Kiss

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