Elimina el miedo a volar con EFT: un estudio excelente de los aspectos - AHEFT

El miedo a volar a menudo se desvanece rápidamente con EFT. Sin embargo, en este caso de Charmaine Campbell (de Canadá), surgió una serie completa de aspectos que complicó el proceso. Presta atención a cómo comprueba constantemente si se ha obtenido un resultado completo. Muy bien hecho.
Por Charmaine Campbell

El trabajo de mi cliente, “Richard”, requiere que vuele con frecuencia, y muchos de los vuelos son en aviones pequeños. Richard me dijo que sentía mucha ansiedad mientras esperaba en el aeropuerto o yendo hacia el avión, y que su ansiedad había empeorado con el tiempo; incluso le preocupaba que al final le afectase en su capacidad para seguir en su trabajo. Creía que sentía más ansiedad cuando tenía que volar en aviones pequeños que cuando iba en aviones más grandes. No creía que tuviese miedo de que se estrellaran, simplemente sentía una ansiedad que calificaba de 8 en una escala de 0 a 10. Tuvo que volar para venir a nuestra sesión y había sentido ansiedad. Siempre se sentaba en el asiento del pasillo y no miraba por la ventana.

Le expliqué que esta técnica era una versión emocional de la acupuntura. Entonces me dijo que su hermano era acupuntor y le había tratado en dos ocasiones: por un dedo del pie doloroso y con una herida grave, y por una “rodilla estropeada”. Le sorprendió haber obtenido tan buenos resultados y apenas se podía creer que hubiese funcionado tan bien. En ese momento supe que la explicación con acupuntura había sido una buena elección. Hicimos tapping en:

Aunque siento esta ansiedad de nivel 8 cuando espero mi vuelo…

Comenzamos a hacer tapping desde el momento que se iniciaba la ansiedad en la sala de espera y la redujimos rápidamente a cero de 10. Entonces pasamos a cuando camina hacia el avión y también redujimos la intensidad con tapping. Hicimos tapping en llegar al avión, tomar asiento y el vuelo completo; tras unas pocas secuencias él dijo que todo se había despejado. Le pedí que hiciese la prueba, imaginándose todo el suceso de esa mañana. Me preocupó un poco que tuviera los ojos cerrados con fuerza, fruncía el ceño y me parecía que tardaba demasiado en hacerlo. Sin embargo, me dijo que lo había repasado completamente 6 veces porque no se podía creer que había desaparecido. Me dijo: “¡Traté de ponerme ansioso de verdad pero no pude!”

Entonces me contó un incidente que tuvo lugar hace dos años cuando iba en un avión que estaba a punto de sobrevolar las Montañas Rocosas; de repente se encontró con una bolsa de aire y descendió repentinamente. Una azafata de otra línea aérea estaba sentada a su lado y habían estado hablando de sus familias. Me contó que ella se agarró con fuerza del reposabrazos y parecía asustada. Él estaba aterrorizado, como el resto, y parecía que se le iba a salir el estómago por la boca. Me comentó que creyó que oiría gritos pero que “se hubiese podido oír la caída de un alfiler. Estaba seguro de que todos íbamos a morir”.

Al recordar el incidente su ansiedad se elevó de nuevo a un nivel de 8 o 9. El incidente duró sólo unos segundos en total, y desde entonces tuvo miedo a volar. Así que le pedí que hiciese la Técnica de la Película, e hicimos tapping sobre ese incidente con frases como:

Si aquella azafata tenía miedo, yo tenía todo el derecho a estar también aterrorizado… pensé que todos íbamos a morir… sobrevivimos, pero lo cierto es que fue aterrador.

Al final redujimos la intensidad a cero y le pedí que repasase la película como prueba para confirmar que estaba a cero de verdad. ¡También lo tuvo que comprobar seis veces! Supongo que el número 6 le convence. Estaba asombrado de no tener miedo ya, y entonces me dijo: “Me siento vacío; hay un vacío en mi pecho donde solía estar la ansiedad y me siento incómodo; no me siento a gusto”.

Entonces le expliqué que al Universo no le gustan los espacios vacíos y le pregunté si le parecería bien que cambiásemos ese vacío por algo positivo, lo cual le pareció bien. Así pues le pedí que hiciese tapping para que su subconsciente llenase ese espacio vacío con cualquier emoción positiva que considerase mejor para él. Le expliqué que no importaba si ni él ni yo sabíamos qué era ese “algo positivo”; su subconsciente sabía exactamente lo que él necesitaba. Hicimos un par de secuencias de tapping con esto y me dijo que se sentía bien de nuevo, que el vacío había desaparecido.

Lo último que hicimos fue repasar el vuelo de regreso a casa de esa tarde y, ¿no te lo imaginas?, ¡escaló a un nueve! Me dijo que era incluso peor que antes. Eso sí que me sorprendió. Usé un poco de PNL en esta ocasión; le hablé sobre cómo el apegarnos a las emociones negativas perjudica al cuerpo, sobre cómo el subconsciente se aferra al miedo creyendo que nos protege pero en realidad el ser consciente es lo que nos protege, y le di varios ejemplos. Entonces volvimos a hacer tapping:

Aunque había desaparecido y ahora tengo de nuevo esta ansiedad de nivel 9, y mi subconsciente trata de protegerme, estoy dispuesto a permitir que mi subconsciente se libere del miedo ahora y me proteja manteniéndome sano.

Su intensidad se redujo a cero. En este momento se quedó callado unos segundos, me miró asombrado y dijo: “Acaba de suceder algo muy extraño. Acabo de estar en un lugar donde no pensaba, no sentía, no nada. Yo simplemente, solamente…” “Existías”: completé yo. Y él dijo: “¡Sí! Eso es, yo simplemente estaba ahí”. En ese preciso instante parecía que estaba en paz.

Esto me asombró y le dije: “¿Te das cuenta que hay místicos que meditan cada día durante 15 o 25 años sólo para logar la experiencia que acabas de tener?”, lo cual le sorprendió. Ningún cliente me había hablado nunca de este tipo de experiencia. Habían pasado 90 minutos y tuve que finalizar la sesión para ir a mi “trabajo de verdad”.

Al día siguiente recibí un correo de Richard dándome las gracias y para contarme que no había sentido nada de ansiedad en su vuelo de regreso, que incluso se durmió inmediatamente y no se despertó hasta 5 minutos antes de aterrizar; ¡algo que jamás había ocurrido antes! Le contesté que tal vez algún día se siente en la ventanilla y disfrute las vistas.

Gary, gracias por esta herramienta maravillosa que proporciona tanta libertad en la vida de la gente.

Charmaine Campbell

Traducido por Ana Saval-Badía Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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