El miedo a hablar en público del Dr. David Lake - AHEFT

Los que asististeis al segundo Seminario recientemente, tuvisteis el privilegio de conocer a uno de nuestros más maravillosos participantes, el Dr. David Lake, de Australia. Los que tenéis los videos, o acabáis de adquirirlos, podréis ver la sesión completa que mantuve con David en relación con su miedo a hablar en público.

Inicialmente, su miedo era bastante intenso. Cuando subió al escenario, el corazón le latía con fuerza (alrededor de 9) y, a medida que avanzó la sesión, desaparecieron todos los síntomas relacionados con el miedo. Además, el pensamiento confuso, un problema que suponía su mayor impedimento al hablar, desapareció por completo cuando habló en público (por sí solo) y respondió a todas las preguntas que le plantearon. Fue una sesión divertida; hubo mucho humor y David se encontraba bastante relajado.

Sin embargo, al emplear estos procedimientos solemos preguntarnos si los efectos serán duraderos. David me llamó ayer y me relató alegremente un episodio en el que había hablado en público recientemente y en el que le sorprendió constatar que no había padecido miedo alguno a hablar en público. Sin embargo, y este es un punto importante, se había sentido bastante incómodo antes de su presentación, por miedo a que su antiguo miedo resurgiera.

Mi experiencia me indica que este hecho podría derivar de dos posibilidades. En primer lugar, podrían haber surgido en ese momento aspectos no cubiertos en nuestra sesión inicial. En estos casos, sólo hay que limitarse a hacer tapping al respecto, para completar la tarea. En segundo lugar, y eso es lo que creo que sucedió en este caso, David siempre había tenido miedo a hablar en público, por lo que esperaba que éste volviera a manifestarse. Así es como siempre han sido las cosas. No tener miedo a hablar en público sería algo desconocido para él. Es cierto que no había tenido miedo alguno en nuestra sesión anterior, pero eso era algo que su subconsciente podía “explicar fácilmente”, calificándolo de algo ocasional. La prueba de fuego consistiría en hablar en público solo y fuera de una sesión. Y eso es lo que él hizo.

A continuación, David nos cuenta su historia...
Por el Dr. David Lake

Hola Gary,

Te envío mi e-mail para el grupo, tal como te prometí hoy por teléfono.

Me gustaría contarte en detalle lo que hemos estado haciendo esta semana Steve Wells y yo en Melbourne y Sydney. Desde el Taller Avanzado y mi módulo de tratamiento contigo, no me había ofrecido como voluntario para hablar en público. La verdad es que no sabía si realmente estaba curado. Mi amigo y hermano energético Steve decidió “ponerme a prueba”, por lo que me pidió que presentara con él un taller sobre EFT; acepté (aunque por dentro me preguntaba, quejumbroso, ¡qué clase de amigo pondría a prueba una terapia de forma tan directa!). A medida que pasaban las semanas y se acercaba la fecha, descubrí, alarmado, que 40 terapeutas asistirían al primer seminario. Para volar hacia la ciudad tuve que hacer un montón de tapping para abordar un miedo indefinido y mucho “desconocimiento".

Una vez en la sala, empezaron a llegar los participantes. En lugar de sentirme como si estuviera “en la cuerda floja”, me encantó recibirles... aún así, cuando me presentaron seguía creyendo que surgirían problemas y continuaba pensándolo cuando tuve que ponerme a hacer algo. Sorprendentemente (y estuve encantado por ello), ¡NO SUCEDIÓ NADA MALO! Al contrario, ¡estaba totalmente relajado! Mi pulso se mantuvo completamente estable... mi voz era firme... respiraba bien... tenía la cabeza despejada y estaba receptivo. ¡Me sentí tan bien!

Bueno, seguí adelante y viví una fantástica experiencia. Steve quiere compartirlo con el grupo, también, pero si os cuento que el primer día lidiamos con un procedimiento de minimización del dolor, que hice una demostración de mi terapia con una sesión individual y que el resultado fue excelente, ¡veréis que tuve que luchar como un titán para que no se me hinchara la cabeza! ¡Para mí, fue como un orgasmo múltiple terapéutico! De hecho, considero que ese día viví una de las mejores experiencias de mi vida (junto con el nacimiento de nuestro primer hijo).

Son tantas las personas que han podido beneficiarse del arte sanador de EFT y han podido aprenderlo y enseñarlo, también, y todo gracias a tu enfoque profesional y compasivo, Gary. Personalmente, ahora creo que el cielo es el límite, pero no vamos a llevarnos todo el mérito, ¿verdad? El mérito es tuyo y de Steve (y un poquito mío, ¡pues hice un estupendo trabajo!), aunque creo que tú se lo darías a Dios...

Doy gracias por estar en el lugar correcto en el momento oportuno, con todos vosotros.

Que tengáis tanta sanación como yo mismo.

Con amor y dedicación,
Dr. David Lake

Traducido por Eva Llobet Martí

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