Liberarse del miedo y del trauma después de una mordedura de perro - AHEFT

Tras un severo y traumático mordedura de perro, Amee Shah de la India ayudó a su cliente a “volver a la normalidad” con los perros. Ella dijo “volví a hablar con ella una semana después y había regresado a su rutina. Sus heridas estaban curando bien y ya no llevaba un palo para protegerse mientras caminaba. La pregunté si se había cruzado con algún perro durante la semana y me dijo que con muchos, pero que eso ya no la preocupaba”.

Por Dr. Amee Shah

Querido Gary

Hola, Aprendí EFT hace 18 meses y la he estado usando con mucho éxito desde entonces. Recientemente, una amiga mía, Malvi, tuvo una experiencia horrorosa. Ella fue a una clase de yoga que se daban en un parque cercano. Tras la clase, mientras estaba esperando sobre el pavimento para cruzar la carretera, un gran perro negro vagabundo salió corriendo del parque repentinamente y la atacó por detrás. Le clavó los dientes en el muslo y no la dejaba escapar. Ella no llevaba nada con qué poder rechazarlo. Finalmente consiguió liberarse y fue a una clínica que estaba al lado de su tienda, que estaba un poco más abajo en ese camino, para que la hicieran una cura de emergencia por que sangraba mucho.

El doctor la limpió y le dijo que mantuviera vigilado al perro; le dijo que si el perro moría ella no tendría oportunidad de sobrevivir y moriría rápidamente. Eso, junto con el horror que había pasado fue demasiado para ella. Se fue al hospital donde empezó con el tratamiento contra la rabia. Ella me contó esto cuando la llamé por casualidad un par de días después del accidente. Me contó que no había salido de casa desde que volvió del hospital, le daba miedo pasear por la calle y cuando los niños le preguntaban sobre el episodio, sentía escalofríos por toda la columna. Y lo peor de todo era su miedo de morir si el perro tenía la rabia.

Ella aceptó hacer una sesión conmigo tan pronto como estuviera en el vecindario. Afortunadamente teníamos una reunión en su tienda unos días después y mientras esperábamos a que llegara una tercera persona hicimos una sesión rápida. Ella había hecho EFT conmigo anteriormente en otros problemas, así que nos lanzamos a ello.

Aunque ese perro negro me mordió...
Aunque me atacó por la espalda sin avisar...
Aunque me clavó los dientes y no me dejaba ir...

Me dijo que realmente se sentía mejor. Nada que pudiera señalar, sino mejor en general. En eso, la persona que estábamos esperando llegó y comenzó la reunión. Después cuando la reunión terminó, continuamos haciendo tapping.

Aunque sangraba muchísimo… De repente me dijo que no podía dejar de ver la cara del perro gruñendo a pocos centímetros de la suya. Así que hicimos tapping en “aunque no puedo dejar de ver esa cara...” y me dijo que la cara del perro no estaba pegada a su cara, sino que se veía mas pequeña y mas lejana. Así que continuamos con el tapping: “aunque aún me queda algo de su cara...” Ella me dijo que su cara se desdibujaba.

Aunque el doctor me dijo, que si el perro moría, yo moriría también...
Aunque siento escalofríos cada vez que pienso en ello...
Aunque me da mucho miedo caminar por la calle...
Aunque las heridas todavía me duelen, le pido a mi cuerpo que sane de la forma más rápida posible.

Llegaba tarde a otra reunión y tuve que salir corriendo, pero le dije que hiciera otra ronda de tapping por su cuenta.

Aunque el perro me mordió, le perdono

Solo hicimos cortas rondas de tapping sobre todo lo ocurrido. La vi una semana mas tarde y había vuelto a su rutina normal. Las heridas estaban curando bien y ya no llevaba un palo para protegerse cuando paseaba. La pregunté si se había cruzado con algún perro durante la semana y me dijo que con muchos, pero que ya no la preocupaban mas. Lo único, es que ella solía querer a los perros anteriormente y ya no sentía ese amor. Pero el miedo paralizador se había ido totalmente.

Gracias Gary. EFT ha cambiado mi vida.
Con Amor
Dr. Amee Shah, Mumbai

Traducido por Silvia Ovejero

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