Un caso de fobia a un perro que necesitó perseverancia - AHEFT

Hola a todos,

Algunas fobias, para nuestra satisfacción, se desvanecen con una o dos rondas de tapping. Otras tienen varios aspectos con ellas que necesitan dos o tres sesiones. Unas pocas requieren una perseverancia constante. No estamos seguros del por qué de estas variaciones, por supuesto, porque todavía estamos en las primeras etapas de la exploración de estos notables procedimientos.

Gracias a la Dra. Marilyn Deak, mi querida amiga de Delaware, por proporcionarnos un caso de fobia a un perro que necesitó perseverancia. Como verán, no sólo fue perseverante, sino que también inyectó el uso creativo de listas, fotografías y álbumes de recortes para su cliente mentalmente deficiente. Estos son el tipo de casos que requieren amor y cuidado así como habilidad y paciencia. Representan el tipo de retos que nos ayudan a perfeccionar nuestro arte de dar.
Por Dra. Marilyn Deak

Hola Gary,

Pensé que podría estar interesado en un caso de fobia que traté, el cual no fue una maravilla en una sesión.

Un adolescente fue enviado a mí porque tenía un miedo mórbido a los perros. Él tenía tanto miedo a los perros que se había roto el brazo dos veces al irse corriendo de perros que había visto. Nunca había sido atacado por un perro.

Cuando conocí a “Johnny”, me enteré de que estaba limitado intelectualmente, con un CI inferior a 80. Una de sus actividades favoritas era cortar el césped, y su fobia a los perros interfería seriamente esta actividad ya que tendía a trabajar en el vecindario donde había muchos perros, algunos atados y otros no.

“Jonhnny” entendía por qué había sido llevado a verme y estaba muy motivado para tener menos miedo a los perros de modo que pudiera estar afuera con más comodidad. Le presenté EFT y a su madre, e hicimos varias sesiones en la oficina, con algún progreso fuera de la oficina (en presencia de perros). Tenía la impresión de que, como con muchos jóvenes, era difícil para él mantenerse centrado cuando trabajábamos con el miedo en la oficina. Así que añadimos otras varias actividades:

1) Johnny empezó a llevar una lista de los perros con los que podía acariciar sin tener miedo. Él escribiría la lista y cualquier adición, cada vez que viniera. En este punto, ya tenemos once, y acabo de recibir una postal suya de sus vacaciones diciéndome sobre un nuevo perro que el podría acariciar.

2) Hice que tomara fotografías de perros con los que había tenido contacto de modo que pudiera tener un estímulo visual cuando hablase de sus encuentros con perros. Sus padres se mostraron muy cooperativos con este proyecto.

3) y empezamos a cortar fotos de perros en las revistas, haciendo un álbum de recortes de imágenes de perros, y haciendo tapping para el miedo mientras sostiene las imágenes.

En este punto, una cantidad de meses con el tratamiento, “Johnny” todavía tiene algo de miedo de los perros, pero ya no tiene pánico sobre ellos. Él puede ir a los vecinos y pedir llevarse a sus perros de paseo; él puede pedir tranquilamente a la gente que aten los perros que le asustan; él puede distinguir entre perros aterradores y perros amistosos y él tiene conciencia de su progreso y está extremadamente orgulloso de sí mismo del dossier de imágenes que hemos acumulado.

Tengo en la cabeza el énfasis de Gary en la perseverancia y reconozco que muchos de nuestros éxitos la requieren.

Con agradecimiento.
Marilyn R. Deak, Dra.

Traducido por Juan Carlos Vega - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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