Un caso de miedo a volar con un giro único - AHEFT

Hola a todos,

Tenemos muchos ejemplos de cómo EFT puede reducir o eliminar el miedo a volar. Éste, por Eileen Sullivan, es particularmente interesante porque EFT parece haber derrumbado su principal temor EXCEPTO para el despegue. Pero, ¿por qué? Su exploración en este problema y cómo lo resuelve, hace una gran lectura.
Por Eileen Sullivan, EFTCert-I

En 2006, asistí al Campamento de Entrenamiento de Masters en EFT en Denver, Colorado. Tuve un serio temor de volar, de modo que el paso de mi casa en Carolina del Norte hacia el taller fue un reto por varios motivos. He trabajado con varios clientes que tienen miedo a volar, y atribuyo nuestros éxitos en parte a las cosas que aprendí haciendo el viaje.

Un poco de historia primero. Como un niño y adolescente, yo era un frecuente viajero por aire. Desde la edad de 10 años en adelante, a menudo volé sin acompañante en vuelos a través del país para visitar a mi papá. Cada año, vacaciones y veranos me encontraban viajando por vía aérea. Para cuando entré a la universidad, yo era un veterano viajero del aire.

Mis millas aéreas continuaron acumulándose después de mi matrimonio, debido a que mi marido estaba en el ejército. Mientras él estaba emplazado en Alemania, volé al extranjero con nuestros tres niños pequeños por mí misma, en varias ocasiones. Nunca aprendí a ignorar completamente la turbulencia como mi padre (frecuente viajero), pero en general estaba muy relajada y confiada en un avión.

Fue el ataque terrorista del 9/11 que cambió mi actitud acerca de los viajes aéreos. Estaba absolutamente aterrorizado a tomar un avión después de ese día. Yo debía asistir a una conferencia en Albuquerque, menos de un mes después, pero en cambio encontré un motivo para quedarme en casa. En secreto, yo no estaba segura de que alguna vez volvería a volar. Incluso los aviones volando sobre nuestra casa, de los que nunca había sido consciente antes, me ponían nerviosa.

Durante los próximos varios años, me familiaricé mucho con los horarios de trenes. Si no me conviniera conducir, tomaría el tren. En 2005, mi hija y yo fuimos desde Carolina del Norte hasta Ohio en el tren – un viaje de 28 horas en cada dirección - para ir al cumpleaños de un amigo. No hubo manera de que pudiera haber volado, especialmente con mi hijita. Incluso 4 años después, mis recuerdos del 9/11 eran demasiado intensos y aterradores. Por la razón que sea, esto no fue algo que alguna vez eligiera manejar con EFT. Pero entonces llegó la oportunidad de asistir al Campamento de Entrenamiento de Masters.

Cuando tomé la decisión de asistir al taller de Denver, consideré seriamente tomar el tren. ¡El problema es que tomaría tres días para llegar, y cuatro para volver! Muy a regañadientes, hice las reservas para volar. Tuve que hacerme tapping por un día y medio antes de que pudiera incluso hacer eso. Luego tuve que hacer tapping como loca sobre mi miedo a volar, para que incluso pudiera pensar en tomar efectivamente el avión, cuando llegara el momento.

Aunque estoy muy asustada, no puedo siquiera imaginar poner un pie en un avión...
Aunque estoy aterrorizada de volar ahora, después del 9/11...

Mientras que las declaraciones fueron bastante generales, tuve que tranquilizarme antes de que pudiera empezar a hacer tapping en mis recuerdos del 9/11. Cuando por fin llegué a ese punto, había probablemente 100 o más aspectos, todos en un 10, en una escala de intensidad de 0 a 10. Tomó mucho tapping conseguir que aquello se calmara. A algunos de ellos, ni siquiera pude ponerles palabras. Sólo recordaba las imágenes visuales y mis fuertes reacciones emocionales a ellas, y hacía tapping. Y hacía tapping, y hacía un poco más de tapping.

Cuando llegó el día de volar a Denver, gracias a EFT, me sentí en paz con la idea de subir al avión. Tenía algunas mariposas en mi estómago, pero sentía que probablemente era "el miedo al miedo". ¡No imaginaba que el Universo iba a ayudarme a probar mi trabajo!

Llegué en el aeropuerto sólo para encontrar que estaba en caos. Según las noticias, las autoridades británicas recién habían descubierto un complot terrorista para volar más aviones. Varios sospechosos habían sido detenidos por la mañana, y como resultado de esta nueva información, todas las medidas de seguridad se habían aumentado de manera espectacular. Las filas eran enormes. Había más personal armado de seguridad patrullando la terminal de los que había visto nunca. Enormes señales se publicaron antes de cada ventanilla, informando a los viajeros de las nuevas restricciones sobre los líquidos que podrían llevarse en el avión. Y las revisiones de seguridad fueron muy detalladas e intensas.

Como cambié de lugar mi confiable frasco de Rescue Remedy (N. del T.: Remedio de Rescate en el sistema de Flores de Bach.) de mi bolso a mi maleta, la que sería registrada, mi estómago se sacudió un poco. Ese Rescue Remedy era mi muleta, sólo en caso de que mis mariposas sean más que ansiedad. Sin embargo, curiosamente, al margen de eso, realmente no estaba alarmada por todo el alboroto. Recuerda, acababa de hacer tapping ampliamente sobre los aviones, los terroristas, las bombas ¡y yo qué sé qué más!

Después del trámite a través de la inmensa cola de seguridad, la que estaba repleta de gente que parecía particularmente nerviosa u hostil ese día, me di cuenta de que no había sido barrida por ese "aire de ansiedad." Ese era un agradable efecto secundario, e inusual para mí. Mientras me dirigía a mi puerta de embarque, sintiéndome tranquila y cómoda, mentalmente felicité a EFT. Después del chequeo de abordaje y haciendo algunas rondas preventivas de tapping con los dedos mientras miraba el avión por la ventana, me senté muy serenamente a leer un libro hasta el momento de abordar.

Aunque me había preocupado haber perdido unos pocos aspectos que se mostrarían realmente al tomar el avión, no pasó nada. Todo era pura rutina. Me sentí bien mientras caminaba en el avión y tomé mi asiento. ¡Hurra por EFT! Estaba en mi camino a Denver y al taller.

Sonriendo feliz para mí misma, volví a mi libro. Finalmente, la puerta se cerró y el avión se apartó de la puerta de embarque. Yo había hecho tapping para esos eventos, por lo que fueron completamente tranquilos para mí. Luego quedamos listos para el despegue, y los motores comenzaron a acelerar. Todavía estaba bien. Hasta que el avión realmente se alzó de la pista y la fuerza de gravedad se empezó a acumular. Como fui empujada contra mi asiento, una fuerte y repentina de pánico casi me corta la respiración.

En un instante, mi nivel de intensidad pasó de un cero absoluto a 1000 en una escala de 0 a 10. No tenía ni idea de qué estaba causando esto - bueno, además de una interrupción en mi sistema de energía, por supuesto. Pero en cuanto a por qué estaba allí, no tenía ni idea.

La fuerza de gravedad siguió aumentando, y yo me encontré aferrada desesperadamente al apoya brazos. Todavía sentía como si la respiración también se me estuviera exprimiendo, lo cual era muy alarmante. Comencé a hacer tapping "con la intención," sólo imaginando golpetear en cada punto. Eso no estaba ayudando con suficiente rapidez, así que me moví para hacer tapping con los dedos sobre los puntos. Por último, estaba tan activa que no me importaba lo que cualquiera podría pensar en el "extraño" aspecto de un EFT completo.

Empecé a hacer tapping en los puntos de la cara y clavícula, omitiendo el punto bajo el brazo debido a lo limitado del espacio, ¡y la preparación y recordatorio de las frases porque estaba ya muy sintonizada con el terror!

Poco a poco, el ataque de pánico disminuyó. Ayudó que por entonces el avión ya estaba nivelando en altitud de crucero. Yo no quería pasar por lo mismo cuando aterrizáramos, por lo que trabajé en eso antes de parar de hacer tapping.

Pasé el resto del vuelo absorta en mis pensamientos, escarbando en torno a lo que podría haberme perdido que provocara esa intensa reacción al despegue. Nunca me había afectado antes, y no podía encontrar una razón para el cambio. Mis recuerdos del 9/11 no tenían ninguna relación en absoluto con el despegue.

Extrañamente, no tenía absolutamente nada más que "el miedo al miedo" cuando aterrizamos. Algunas rondas con mis dedos se ocuparon de ello. Pero todavía no tenía ni idea de por qué me asusté tanto cuando despegamos. ¿Y por qué el despegue, pero no el aterrizaje? Continué reflexionando de vez en cuando sobre estas cuestiones hasta que empezó el taller. Entonces estuve totalmente absorta en el disfrute de la experiencia, el aprendizaje, y la gente maravillosa, y el asunto se escapó de mi mente.

Un corte para desocupar rápidamente la sala de conferencias, justo después de terminar el taller. Yo estaba hablando con una reciente amiga, quien estaba considerando la posibilidad de un viaje a un conocido parque temático que he visitado recientemente con mis hijos. Ella me preguntaba sobre algunos de los nuevos paseos, y yo estaba feliz de compartir nuestras experiencias con ella.

Un paseo, en particular, ya había obtenido una reputación de ser peligroso. Un par de personas incluso habían muerto después de hacerlo, y los artículos de noticias indicaban que el parque temático estaba considerando la posibilidad de hacer modificaciones a pesar de que insistían en que el paseo era seguro. Contra mi mejor juicio, me había montado en esa cosa, aunque yo sabía todo esto. No es sorprendente, la pasé muy mal y estuve absolutamente aterrorizada durante todo el paseo. Le estaba describiendo esto a mi amiga, cuando tuve el clásico momento de "¡ajá!".

Mi amiga había escuchado la historia de mi pánico en vuelo, y ella también es una experta practicante de EFT, así que cuando paré en seco y mi expresión cambió, reconoció de inmediato lo que había sucedido. Ella me animó a verbalizarlo y hacer tapping (técnica de contar la historia), lo que fue muy útil.

Resulta que mi reacción a la creciente fuerza de gravedad en el despegue vino de mi experiencia en este paseo del parque temático. Los paseantes sufren altas fuerzas de gravedad, y el viaje es inusualmente largo, con múltiples exposiciones a estas fuerzas. Todo el tiempo que estuve metida en la diminuta "cápsula" de este paseo (que pareció toda una vida), me había dado miedo y terror de que me iba a morir. ¡No es de extrañar que haya reaccionado tan fuertemente a una rutina de despegue en un avión! Y no es de extrañar que no haya podido encontrar la razón de mi reacción en mis recuerdos del 9/11.

Si yo no hubiera tenido aquellas anteojeras, habría sido capaz de descubrir el problema y evitar/reducir mejor ese pánico. Ah, bien. Vivir y aprender.

Después de hacer tapping en "este paseo de ¡Voy a morir!" y todos sus aspectos, tuve un muy tranquilo y pacífico vuelo de regreso a casa – incluyendo el despegue. Basada en mi experiencia, ahora pregunto, "¿De qué te recuerda eso?" con particular interés, y animar a la gente a mirar más allá de lo obvio. ¡Parece estar funcionando muy bien!

Eileen Sullivan

Traducido por Gustavo A. Fiorentini - Ir a su Sitio WEB

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