Persistencia con una fobia hacia las serpientes - AHEFT

En este caso, Betty Moore-Hafter usa paciencia y persistencia para manejar una fobia intense al dirigirse a cada uno de los eventos contribuyentes con EFT.
"Peyton" vino a verme solicitando ayuda para su fobia hacia las serpientes. Estaba planeando un viaje a Costa Rica con su novio e iban a hacer caminatas en la selva tropical. Las posibilidades de encontrarse con una serpiente eran altas. Pero su miedo hacia las serpientes era tan severo que anticipaba padecer un ataque de pánico, enfermar físicamente e incluso tener que volar de regreso a casa. No creía poder realizar el viaje a menos que su reacción fóbica pudiera ser cambiada.

Según resultó, ella había sufrido un número increíble de experiencias realmente traumáticas con serpientes en su vida. Esta no sería una “maravilla en una sesión”. Terminamos realizando cuatro sesiones. Tomó paciencia y persistencia, pero el resultado final fue bastante extraordinario.

Sesión 1: Conforme Peyton me platicaba acerca de sus múltiples experiencias con serpientes, tanto de su niñez como de su etapa adulta, me percaté de que había algunas razones genuinas para justificar su fobia. En esta primera sesión nos enfocamos especialmente en sus reacciones físicas, lo que pasaba en su cuerpo cuando pensaba en serpientes. Yo había comprado una serpiente de plástico que parecía muy real y la usé para ayudarla a entrar en contacto con los sentimientos y así poder hacer tapping para la intensidad. Trabajamos con todos los aspectos que pudimos –cómo se movía la serpiente, sus ojos, su lengua –haciendo EFT para cada uno de éstos. Hicimos tapping para la constricción en su pecho, el rápido latir de su corazón, su sentimiento de pánico. Hicimos tapping para su niñez, en donde había serpientes alrededor de su casa y en el sótano. Se sintió mucho mejor. Le sugerí visitar una tienda de mascotas y ver cómo la afectaría una serpiente en una jaula, haciendo más tapping.

Entre las sesiones: Desafortunadamente, la visita de Peyton a la tienda de mascotas resultó contraproducente. Sí fue a una tienda y entró al cuarto donde estaban todas las serpientes en jaulas y se sorprendió al sentirse bien. Estaba segura de haber hecho progresos. Pero entonces, justo a su lado una serpiente fue sacada de su jaula para mostrarla a un cliente, y se retorcía y contorsionaba y, como ella dijo, ahí perdió su compostura. Entró en un pánico completo y fue tan severo que el tapping no pareció ayudarla. Entonces tuvo pesadillas y sintió que había sido traumatizada nuevamente. Le dije que creía que simplemente se había “expuesto demasiado, demasiado pronto”… y que necesitaba haber alguien más acompañándola para que hiciera tapping en sustitución, tratando los aspectos específicos… y que sí había habido progresos indudablemente, ya que de otra manera nunca habría podido entrar al “cuarto de las serpientes” tan fácilmente. Como dice Gary, no era que EFT no hubiera funcionado, sino que simplemente no habíamos tocado suficientes aspectos específicos y causas raíz. Por supuesto, yo estaba un poco preocupada de que ella pensara que el tapping no le había ayudado mucho cuando ella había estado tan expuesta. Pero creo que ella simplemente estaba muy sobrecargada y, siendo novata con respecto a EFT, había tenido problemas para usarlo efectivamente cuando estaba tan alterada. Tener a alguien que hiciera el tapping por ella hubiera marcado una gran diferencia, creo yo. Hay que darle crédito de que no se desanimó y continuó viniendo a más sesiones.

Sesión 2: Le pedí a Peyton que hablara acerca de su reciente “trauma” de la tienda de mascotas y de lo que la había molestado exactamente. Hicimos EFT para todos los aspectos específicos hasta que ella se sintió neutral. Entonces decidimos enfocarnos en eventos anteriores específicos con serpientes. Utilicé una inducción profunda de relajación y le sugerí a Peyton que su mente la llevara al evento al que más necesitara prestar atención. Lo que surgió fue una ocasión en la que estando embarazada, ella “vio algo moverse” en la cuna que había preparado para el bebé. Increíblemente, esta es una historia real –¡una serpiente se había introducido a su casa y dentro de la cuna! Usamos el “método de la película” para revisar la historia, haciendo tapping en cada paso del camino. Finalmente pudo contar la historia sin sentirse mal. Entonces yo creé una experiencia de hipnoterapia (o podrían llamarlo visualización) involucrando un “lugar seguro” y un ancla. Ella quería que su lugar seguro fuera una isla en la que nunca hubiera habido serpientes. Así que había muchas capas protectoras: el océano rodeando la isla, la isla misma, una pequeña cabaña, y un “escudo de energía protectora” a su alrededor. Le pedí que juntara su pulgar y dedo índice, inhalara profundamente y repitiera las palabras clave “segura y protegida” al exhalar. Hicimos esto varias veces. Así ella pudo anclar ese sentimiento de seguridad y practicaría calmarse y tranquilizarse en esta forma durante la semana.

Sesión 3: Peyton trajo un libro acerca de la vida salvaje de Costa Rica y trabajamos con las fotografías de serpientes, que todavía “la volvían loca”. Con cada fotografía yo le preguntaba “así que, ¿qué es lo que te molesta de ésta?” Y así pudimos hacer tapping para aspectos muy específicos: “Aun cuando la serpiente se ve con mucha maldad…” “Aun cuando la forma de su cabeza me molesta…” “Aun cuando esta víbora es ponzoñosa…” Finalmente, las fotografías parecieron haberse neutralizado. La guié hacia una relajación nuevamente y le pedí a su mente más profunda que nos llevara aun más atrás, a cualquier evento al que necesitáramos prestar atención. Ella tuvo la fuerte impresión de estar en su cama cuando niña, con una serpiente en el cuarto, sobre el piso. Conforme se desarrolló la historia, su padre entró, mató a la serpiente y se la llevó fuera. Ella no sabía si esto era un evento real, pero le provocó una emoción intensa, que fue disuelta mediante tapping. Nuevamente, usando el método de la película, neutralizamos cada aspecto de este incidente mediante EFT hasta que ella pudo contar la historia sin sentir intensidad alguna. Otra vez creamos su “lugar seguro” en la isla muy dentro de sí, anclando el sentimiento de seguridad y las capas protectoras. Ella empezaba a recobrar su poder.

Sesión 4: Por correo electrónico, Peyton me informó que estaba lista para nuestro paseo. Le había dicho que en cuanto estuviera lista, iríamos juntas a una tienda de mascotas. ¡Y lo hicimos! No se sintió nerviosa, así que no tuvimos que hacer tapping para llevarla ahí. Observar las serpientes en las jaulas estuvo bien. El reto era tener a una serpiente fuera de la jaula. Uno de los empleados se mostró muy dispuesto a ayudarnos y sacó una pequeña pitón. Hice un poco de tapping para “aun cuando esta serpiente está fuera de su jaula y se está retorciendo…” pero Peyton realmente estaba bien, sin restos del viejo pánico. Empezó a hacer preguntas. “Así que, ¿por qué mueve así la cabeza la serpiente? “Tiene curiosidad”, dijo el empleado. “¿Ve como se mueve su lengua? Eso es para poder obtener información”. Peyton estaba fascinada. Se acercó más y más. Finalmente preguntó: “¿cómo se siente?” “Es un poco como terciopelo”, dijo nuestro ayudante. “¿Le gustaría tocarla?” ¡Yo contuve mi respiración cuando Peyton se estiró y tocó a la serpiente! La acarició varias veces y no podía creerlo ella misma. Segundos después estaba llamando a una amiga por el celular, “No vas a creer lo que acabo de hacer. ¡Acaricié a una serpiente!”

Recordé esa maravillosa sesión en la primera parte de los videos de entrenamiento de EFT donde la fobia de Vicki hacia las ratas y ratones es liberada y ella acaricia a la rata. Pero sus resultados fueron alcanzados en alrededor de 5 minutos –los nuestros nos tomaron 3 largas sesiones, con la 4ª sesión siendo nuestro “paseo”. Considero que esta historia subraya dos de las guías más importantes de Gary Craig: “Ser persistentes” y “ser específicos”. “Peyton” me escribió el siguiente correo electrónico, que comparte gustosamente:

Correo electrónico de Peyton después de nuestra última sesión:

Querida Betty:

¡Debo darte las gracias nuevamente! Todavía no puedo creer que toqué una serpiente el otro día. Pero lo hice. Gracias a tu ayuda. Realmente aprecio la ayuda que me brindaste. No puedo decir que me gustan las serpientes pero sí siento que tengo una mejor apreciación de ellas ahora. No veo a las serpientes como malas, son como cualquier otro animal, curioso de sus alrededores y no puede cambiar la forma en que mueve su cabeza o su lengua. No veo en mi futuro el gusto por las serpientes, pero ahora pienso que puedo coexistir con ellas.

He sentido temor hacia las serpientes desde que puedo recordar. Las serpientes han entrado y salido de mi vida durante 31 años. Mi temor hacia ellas era muy intenso. Temía a una serpiente de 6 pulgadas, temía a una serpiente muerta, temía a serpientes que no podían lastimarme, temía a serpientes tras las jaulas de vidrio.

Mi corazón empezaba a latir apresurado, empezaba a sudar, y generalmente corría en dirección opuesta en cuanto veía una serpiente. Permanecía atemorizada durante días, soñaba con serpientes, temía salir por miedo a encontrarme con una serpiente. Pasé una gran parte de mi vida sintiendo que atraía a las serpientes, ya que aparecían en todos lados: mi habitación, mi sótano, la cuna de mi bebé, y durante mi vida he visto muchas serpientes donde nadie más las vio. Ha sido un temor que en muchos sentidos podía tomar el control de mi vida en ciertos momentos, restringía lo que estaba dispuesta a hacer y el miedo me impedía hacer muchas cosas en mi vida.

Ahora me siento diferente. Todavía temo a las serpientes, pues claro que todavía tengo una sana precaución con respecto a ellas. No me gusta la forma en que se mueven, sus cabezas, sus lenguas. Pero sé que ellas no pueden cambiar eso. Así es como se mueven, como perciben las cosas y son como cualquier otro animal en el universo. Todavía me siento algo nerviosa al pensar en cómo voy a manejar ver una serpiente por primera vez (en la selva). Pero creo que puedo manejarlo ahora. No creo que mi miedo se apodere de mí de nuevo. Espero poder mantenerme segura, a salvo, y protegida dentro de mí y saber que las serpientes no me van a dañar. Debo decir que es un gran alivio sentir esto. Puedo disfrutar los veranos nuevamente, puedo ir a Costa Rica y no temer perder el control si veo una serpiente. Creo que voy a estar bien por primera vez en mucho tiempo. Siento una paz interior que nunca pensé poder sentir, toqué una serpiente y me siento bien al respecto. Eso me dice mucho. Quienes me conocen saben lo importante que esto es. Voy a estar bien, ¡gracias Betty! ¡Gracias por todo!

Más retroalimentación por parte de Peyton –¡su correo electrónico después del viaje a Costa Rica! Aparentemente no tuvo que hacer más tapping, nunca sintió mucha intensidad. –Betty

Fue un viaje memorable. Yo regresaría. También regresaría a un lugar donde atraparon a dos serpientes, una resultó ser una serpiente coralillo falsa –no venenosa, y la otra parecía mala –era una serpiente saltadora pitón.

Debo decir que lo manejé mucho mejor debido a todo lo que experimentamos. Pensé en ello muchas veces, cuando caminaba un poco nerviosa, juntaba mi pulgar y mi dedo índice y decía Segura, Segura y Protegida, y me sentía mejor. Así que gracias por eso.

Me probé a mí misma, y sentí una cosa maravillosa embargarme, no sé si fue una revelación, pero fue algo muy poderoso. Sentí esta calma que me avasalló y las 5 últimas horas fueron perfectas. Me sentí contenta de haberlo hecho y de que mi miedo a las serpientes ya no fuera un problema –aún cuando éste era un lugar en el que encontraron dos serpientes tan sólo en los 3 días en que estuve allí. Yo regresaría. Las personas eran sorprendentes y fuertes y yo me sentí conmovida. Me cambió la vida. Veo las cosas de manera diferente ahora. Gracias en gran medida a tu ayuda para traerme aquí. ¡Gracias!

Betty Moore-Hafter

Traducido por Ana Paula Aguirre Hall - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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