EFT para el miedo a los dentistas- incluyendo varios años de seguimiento - AHEFT

¡Hola!

He aquí un intenso caso de fobia a los dentistas (conjuntamente con otras situaciones) manejado exitosamente por la Dra. Kiya Immergluck. Noten sus métodos creativos para probar su trabajo con EFT (facilitando así el arribo del cliente a la oficina del dentista) y su utilización de humor exagerado cerca del final del artículo. Muy bien logrado.

Por Dra. Kiya L. Immergluck, EFT-ADV

En mis 25 años de práctica como psicoterapeuta, nunca he encontrado un caso de fobia tan severo como la Fobia Dental de “Erin”. Erin había trabajado conmigo durante varios años con muchas otras situaciones, y a menudo mencionaba un “terrible secreto oscuro” que nunca había contado a nadie.

Finalmente, hace varios meses, Erin me contó que estaba teniendo pensamientos suicidas sobre su problema y TENIA que contármelo. Estaba tan segura que yo me “horrorizaría” tanto al oírlo, que nunca mas iba a querer trabajar con ella.

Su terrible secreto era que desde que fue forzada cuando niña a ir al dentista hacía CUARENTA AÑOS, nunca mas había vuelto, y ahora todos sus dientes estaban muy flojos. Uno de sus dientes frontales estaba colgando de un hilo y ella se había jurado suicidarse cuando ese diente se cayese.

Le doy Gracias a Dios por EFT, pues sin esta maravillosa herramienta, no hubiese podido ayudar a Erin. Con las terapias tradicionales, hubiese tomado meses o tal vez AÑOS el poder ayudarla con su fobia. Y aun así, no estoy segura que hubiese podido enfrentarse a caminar hacia la oficina del dentista.

Utilizando EFT en la doble situación de su problema, primero en el enorme miedo de ir al dentista y segundo en la igualmente intensa vergüenza de no haber ido al dentista todo ese tiempo, pude, al final de solamente DOS SEMANAS, acompañar a Erin al dentista.

Para poder hacer esa experiencia lo menos amenazante posible, estuve de acuerdo a acompañarla a mi propio dentista quien entendía la severidad de la situación. Preparamos un escenario donde todo lo que tenia que hacer Erin era entrar a la antesala de la oficina del dentista, saludarlo, y volver a salir. Ella no estaba segura ni siquiera de poder hacer esto (ya que no podía pronunciar la palabra “DENTISTA”), y el dentista y yo estábamos de acuerdo que ella podría cancelar al último minuto si fuese necesario.

En una sesión maratónica, antes de su primera cita al dentista, hicimos tapping para varias situaciones relacionadas: temor a entrar por la puerta, vergüenza de conocer al dentista, temor al olor de la oficina, vergüenza de lo “estúpido” de tener tanto miedo, terror de no poder terminar todo el trabajo que era necesario hacer (aun después de no tener el miedo inicial), temor y vergüenza si alguien se entera de su miedo, etc.

Para este entonces, ya el diente de Erin se había caído y ella lo sostenía en su boca con la lengua. Se encontraba en temor constante de que se le fuese a caer, o de que se lo fuese a tragar. Como mujer profesional, estaba mortificada de tener que hacer una presentación y tener que lucir como una “campesina”.

Hicimos tapping en el carro durante todo el camino hacia el dentista. A menudo utilizo humor como medio de enfatizar la efectividad del tapping, así que hacíamos tapping sobre el hecho de ir a ver al “Dr. Diente”.
Erin no lo podía creer pero hasta ella se estaba riendo en el camino.

Previne a Erin que este dentista era muy anticuado y su sala de espera era lo más feo que yo había visto por los paneles falsos de madera. Parecía como si no se hubiese decorado desde 1940. Ella me comentó, que eso la reconfortaba pues una oficina muy moderna podría intimidarla.

Erin entró en la oficina del doctor y le dio la mano muy calmadamente. Yo estaba preparada a irme con ella de inmediato, cuando de repente dijo:”me gustaría entrar y conversar con el dentista en su oficina”.

Me quedé sorprendida (y creo que Erin también). Entramos y me puse a buscar una oficina con un escritorio, pero resulta que el dentista no tenía una oficina privada y el único lugar donde podíamos conversar era en su consultorio con una silla y el taladro.

Nuevamente, quise escoltar a Erin hacia fuera, y ella dijo “hablaré con el dentista en el cuarto”. Entramos y se sentó en un banquillo a tan solo unas pulgadas de todo el equipo dental en la habitación. (Creo que en este momento Erin estaba mas calmada que yo).

El dentista entró y habló con ella muy gentilmente. Le explicó que podía arreglar una solución temporal para su diente frontal roto (un retenedor con un diente falso adherido). Le explicó que era un procedimiento sencillo e indoloro y que tomaría menos de dos minutos. Inclusive le dijo que podía trabajarle en el banquillo si ella encontraba la silla intimidante.

Una vez mas, yo estaba ya lista para irme con Erin y darle tiempo para pensar lo que le había sugerido el dentista. Erin me sorprendió, al igual que al dentista al declarar: “Estoy dispuesta a hacerlo AHORA y a sentarme en la silla”.

Exceptuando un ligero dolor mientras el dentista tomaba la impresión de sus dientes superiores, Erin pasó el proyecto como todo una campeona. Quedamos con una cita para regresar a recoger su nuevo diente en una semana.

Mientras tanto, el temor más grande de Erin sucedió. Perdió el diente provisional que se le había puesto y tuvo que hacer una presentación sin su diente.

Hicimos tapping antes de su presentación. Le sugerí adelantarse y explicarle al grupo que le acababan de hacer un procedimiento dental y que le estarían poniendo un nuevo diente la próxima semana. Le expliqué que no tenia que decirle a nadie sobre su fobia, y que iniciando su presentación con esa breve introducción sería suficiente para continuar sin sentirse avergonzada.

Al final de la presentación, sus compañeros la aplaudieron por una excelente presentación y por no permitir que el diente faltante le impidiera hacer su trabajo. Todos se encontraban muy lejos de saber la realidad de la enormidad del problema.

Erin quedó muy satisfecha con el nuevo implante porque se ve muy natural, y le está yendo muy bien. En el último mes, la he acompañado al dentista en tres ocasiones y se ha hecho varias placas de rayos X en la oficina de un Cirujano Dental.

En cada ocasión hemos hecho tapping sobre diferentes situaciones que han surgido, incluyendo un temor intenso sobre “un hombre grande que venía hacia ella para hacerle daño”. Nos dimos cuenta que el temor estaba probablemente relacionado con abuso sexual, y pudo llevar el temor a “0”. Previo a nuestra última visita, Erin dijo sentirse completamente liberada de su temor sobre el abuso sexual, pero ahora se encontraba estancada en la vergüenza a que el dentista pueda ver el “horrible deterioro en su boca”.

EFT y un poco de humor vinieron al rescate nuevamente. Erin estaba convencida que el dentista estaría tan horrorizado de ver su boca que no podría aguantarlo. Le dije: “Permíteme esclarecer esto: este hombre que ha sido dentista por mas de 30 años, ¿NUNCA ha visto una boca tan horrible?”

Así que hicimos tapping diciendo: “Aunque este dentista nunca ha visto una boca tan horrible”. Y “Aunque este dentista quedará tan horrorizado que nunca mas podrá ver otra boca, me amo, me acepto, y me perdono total y completamente.”

La última aseveración exagerada que la hizo reír fue: “Aunque este dentista quedará tan horrorizado al ver mi boca y no podrá seguir su práctica de dentista, y se quedará en la miseria sin trabajo y sin casa en la calle y será TODA mi culpa, yo me acepto, me amo, y me perdono total y completamente.”

Una vez en la oficina del dentista, luego de una examinación exhaustiva, cuando ambos estaban conversando en un ambiente jovial, me acerqué y arriesgando mortificar a Erin le dije al dentista: “Quiero que sepa que Erin pensaba que usted estaría horrorizado al mirar su boca.” El dentista se rió cuando vio que Erin se molestó conmigo por “revelar información privilegiada”, y le dijo en tono de juego: “¡Perdiste ese privilegio cuando firmaste los formularios de confidencialidad!”

La última situación para la que aún no hemos hecho tapping es la reacción de ahogo que tiene Erin. Cada vez que surge alguna nueva situación, ella piensa que es imposible remediarla, pero le he asegurado que le haremos tapping y la resolveremos al igual que hicimos con los anteriores problemas.

Estoy sumamente entusiasmada con los maravillosos resultados que estoy obteniendo con EFT con todos mis clientes, que he cambiado el nombre de mi práctica a T. T. P. (Trascendiendo Todo Problema).

Dios les bendiga,
Dr. Kiya L. Immergluck, EFT-ADV

SEGUIMIENTO

Ahora, varios años después.

Asistí con ella a muchas de sus citas con el dentista y el cirujano oral (hacienda tapping todo el tiempo). Cuando estuvo preparada para ponerse sus dentaduras, Erin se encontraba libre de temores y podía ir al dentista por sí sola.

Erin probó que se encontraba solidamente en un nivel de 0 hace varios meses. Se encuentra retirada de su trabajo ahora, y ha ido a ver el dentista para chequeos de rutina. No solamente se encuentra libre de sus miedos, sino que además le hizo una oferta increíble al dentista.

La misma mujer que en un tiempo no podía ni mencionar la palabra “dentista” le dijo muy calmadamente (y sinceramente), “He notado que su recepcionista acaba de retirarse. Si usted necesita alguien para trabajar unas cuantas horas a la semana, ¡YO ESTARIA DISPONIBLE!”

El dentista no necesitaba esa ayuda, pero la transición de toda una vida con una extrema fobia dental a lograr hacerle una oferta de trabajar con el dentista ¡es casi un milagro! Y no creo que lo hubiésemos logrado sin el poder de EFT!

Bendiciones,
Kiya

Traducido por
Leopoldo Proaño, EFT-ADV

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