Un caso clásico de miedo a hablar en público –EFT cambia una vida - AHEFT

Este artículo de Chris Wheeler debe ser leído por aquellos que tratan con el miedo escénico. Noten cómo ella hace surgir, después de un rato, eventos específicos y luego hermosamente colapsa este miedo. Esto es EFT clásico. Su cliente dice, “Simplemente no tengo más miedo y si me siento ansioso, puedo hacer tapping”.

Por Christine Wheeler, MA, EFTCert-I

El miedo a hablar en público de “Martín” había sido su secreto por años, fuente de vergüenza en reuniones de negocios en las que con frecuencia se veía congelado cuando le preguntaban su opinión de temas del momento. Se hizo muy efectivo evadiendo las reuniones cuando se esperaba que lo hicieran participar, delegando las oportunidades a alguien de su personal. Había rechazado un ascenso porque ese cargo involucraba la presentación de informes a su junta de directores. A pesar de convertirse en un maestro para evitar oportunidades para hablar, los colegas de Martín no sabían que él tenía un profundo miedo a hablar en público.

Sus amigos más cercanos tampoco sabían de su miedo a hablar en público. Y un día, Martín fue sorprendido cuando su mejor amigo le pidió que fuera el padrino de su boda. Sabía que parte de la responsabilidad de esta honorable situación era hacer un brindis y ya que habían sido mejores amigos con el novio desde la infancia, sabía que todos tenían grandes expectativas con él. Faltaban meses para la boda pero el miedo, terror y anticipación de Martín eran abrumadores, tanto que jugaba con la idea de evitar esta oportunidad también.

Incluso escribió un discurso hermoso y lo practicó hasta que supo cada palabra. Pero tan pronto lo practicó frente a su esposa en la sala de su casa, comenzó a transpirar en frío, su corazón se aceleró y se olvidaba de las palabras. Una audiencia aunque de una persona era demasiado para él, y el tener tarjetas con notas no ayudaba ya que perdía su lugar constantemente. Y esto era en su sala, frente a su esposa. La anticipación de la verdadera boda era impensable y consideró que prefería perder al amigo de toda su vida que exponerse a una audiencia de personas mirándolo intensamente.

Afortunadamente le confió esto a un amigo que era cliente mío, y Martín realizó varias citas conmigo vía correo electrónico. Pudo escribir acerca de su “problema” en un correo electrónico que quiso que yo leyera antes de nuestra cita porque temía no poder hablar de eso en mi consultorio. Ya se sentía humillado porque su amigo conocía su miedo secreto y ahora también lo estaba compartiendo conmigo.

Estaba tan agitado (su palabra) que le aseguré que haríamos esto lo más amablemente posible y comenzamos la sesión haciendo tapping con su estado del momento, usando palabras que él usaba para describir sus sentimientos y sensaciones del momento:

Aunque esté agitado ahora porque la gente sabe de mi miedo…
Aunque me siento agitado en el estómago y tengo miedo de vomitar…
Aunque no quiero hablar de mi miedo, ya te envié un correo acerca de él para que quizás no tenga que hacerlo, me acepto profunda y completamente de cualquier manera.

El nivel de intensidad para su agitación era de 10 en una escala de 0 a 10 y después de estas rondas era de 3. Estaba impresionado porque se sentía mucho más calmo y señaló que ya estaba aprendiendo cómo calmarse con EFT.

Dijo que estaba realmente enojado consigo mismo y frustrado por tener esta debilidad. Era una persona exitosa y evitaba cualquier cosa que pudiera ponerlo frente a una audiencia de más de una o dos personas. Odiaba ser el centro de atención de esa manera. Ya que esto fue lo que apareció, hicimos tapping.

Aunque estoy tan enojado conmigo por ser tan débil…
Aunque esté frustrado porque tengo esta debilidad, es humillante, pero…
Aunque evito cualquier cosa en la que sea el centro de atención…

Después de unas pocas rondas, la sensación de frustración de Martín y el enojo hacia sí mismo se había suavizado pero todavía tenía una carga de 10 en ser el centro de atención. Le pregunté por la última vez en la que se sintió incómodo de ser el centro de atención. Rápidamente recordó un evento que había ocurrido unos meses antes y el sólo traerlo a la mente lo hacía sentir perturbado nuevamente. Sólo pensar en contármelo llevaba su agitación a 10. Usando la Técnica de Contar la Historia, comenzamos a hacer tapping antes de comenzar a contarme.

Aunque estoy agitado sólo de pensar en esta historia…
Aunque tengo miedo de congelarme nuevamente si pienso en esta historia demasiado…
Aunque me siento débil porque tengo esta historia…

Se calmó a un nivel de intensidad de 3 y comentó que estaba comenzando a entender que EFT podría funcionar. No había contado a nadie esta historia e informó que sentía que podía hablar de eso con un malestar mínimo. Le pedí que comenzara a contar la historia y se detuviera tan pronto notara cualquier incomodidad y sobre eso haríamos tapping.

Estaba en una fiesta con amigos (ninguno sabía de su miedo) y estaba hablando con un amigo acerca de su viaje de pesca de la semana anterior. Estaban riendo de un gran pez que se le escapó a Martín y su risa llamó la atención de dos amigos que estaban parados cerca.

Vi a Martín estremecerse un poco y lo interrumpí y él dijo que en el momento en que se dio cuenta de que alguien más estaba escuchando sus risas, le comenzó a dar un ataque. Entonces hicimos tapping:

Aunque me volví loco cuando Bob y Jerry giraron para mirarnos reír...
Aunque me dio un ataque cuando llamamos su atención...
Aunque me quedé inmóvil cuando ellos se volvieron hacia nosotros…

La intensidad de Martín se movió de un 7 a un 2 y se sintió cómodo acerca de continuar la historia. Pero tan pronto como pensó en lo que ocurrió después, su nivel de intensidad se disparó nuevamente a 10 sobre 10. En este punto de la historia, cuando los dos amigos estaban girando hacia Martín, su compañero de pesca dijo, “Eh, Martín, cuéntales la historia sobre el que se te escapó.” Martín comenzó a respirar con dificultad y se congeló en el lugar. Allí paramos e hicimos tapping:

Aunque mi compañero de pesca los llamó y arruinó mi diversión...
Aunque me paralicé cuando él llamó a esos tipos...
Aunque me quedé sin aire y me congelé cuando él hizo eso...

Martín dijo que la intensidad era más calma pero que tenía un recuerdo de cuando era un niño y sus padres, quienes se sentían muy orgullosos de él, lo habían alentado a practicar el tocar el piano mientras ellos dos se sentaban, escuchaban y aplaudían. Encuentro que esto ocurre con mucha frecuencia con los clientes, cuando comenzamos nuestra sesión haciendo tapping sobre el efecto de un hecho reciente; ellos saltan espontáneamente a un evento pasado en el cual no habían pensado por años.

Le pregunté a Martín si algo desagradable había ocurrido mientras él estaba tocando el piano. Él se sorprendió de que surgieran estas emociones y comenzó a llorar. Inmediatamente hicimos tapping sin frase preparatoria sobre esta emoción sorpresiva del piano. Cuando Martín se sintió más calmo, contó acerca de una típica práctica de piano después de la cena, excepto que esta vez sus abuelos estaban de visita y se encontraban en la cocina ordenando después de la comida. Ellos no sabían sobre las prácticas de Martín frente a sus padres como auditorio apreciativo.

Martín a medida que contaba la historia se fue perturbando cada vez más, pero dijo que quería sacarlo afuera, entonces hicimos tapping después de que terminó la historia. Dijo que él había estado tocando felizmente para sus padres cuando su abuelo irrumpió en la habitación gritando, “¿Qué es ese ruido horrible?” Martín recordó el paralizarse en ese momento, aturdido por el ataque de su abuelo. En este punto, Martín estaba llorando en mi oficina entonces hicimos tapping sobre los puntos de EFT para calmarlo. Después comenzamos a hacer tapping con las partes del hecho que él me había contado.

Aunque mi abuelo gruñón gritó mientras yo estaba tocando y me congelé...
Aunque mi abuelo dijo que mi forma de tocar era un ruido horrible...
Aunque yo me asusté tanto cuando él gritó, no fue bueno hacerlo gritar...
Aunque mi abuelo era un gruñón y odiaba el piano, yo sentía que él me odiaba a mí...
Aunque no era seguro ser el centro de atención por si alguien más te podía oír...
Aunque me congelé cuando me gritó, ahora me puedo descongelar...

Martín no tenía idea de que su actual miedo de hablar en público pudiera estar vinculado a aquel episodio. Por primera vez en esa sesión, le pregunté acerca de su próximo rol como padrino. Martín se tomó un momento y sus ojos se movían de un lado a otro como si estuviera buscando “el problema”. Dijo que ésta era la primera vez que no sentía una oleada de sudor ni un nudo en la garganta con sólo pensar acerca de ello. Él dijo que sentía nervios en el estómago con una intensidad de 6 sobre 10. Estaba sorprendido por la mejoría y me recordó que me había enviado por mail los detalles del problema. Hicimos tapping sobre su rol como padrino y pronunciar el discurso en particular.

Aunque tengo miedo de ser el centro de atención dentro de 2 meses en el casamiento de Kevin...
Aunque casi me niego a ser el padrino...
Aunque he estado tan avergonzado por mi miedo, me estoy sintiendo sorprendentemente diferente ahora...
Aunque tengo miedo de que mi abuelo me grite mientras estoy dando mi discurso... (Martín se rió con esto).
Aunque tengo miedo de dar un discurso, éste es mi mejor amigo...
Aunque mi estómago se contrae con el sólo pensar en dar el discurso...
Aunque siento mariposas y polillas en mi estómago cuando pienso en el discurso...
Aunque tengo miedo de ser atrapado con la guardia baja cuando dé mi discurso...
Aunque no sé qué esperar cuando dé mi discurso, quizás realmente me guste hacerlo...
Aunque me encantaba tocar el piano para mis padres hasta que mi abuelo me gritó, quizás yo soy un intérprete natural...

Al final de esta sesión, Martín informó que era capaz de pensar en el episodio de la historia de la pesca sin ninguna molestia y de hecho me relató toda la historia y ambos nos reímos. También informó sentirse muy tranquilo acerca de su abuelo irrumpiendo en la habitación y gritando. Lo sorprendió que el pensar en ser el padrino y dar el discurso no tuvieran la misma carga. Había pasado desde un nivel de intensidad de 15 en una escala de 0 a 10, a una intensidad de 4 sobre 10 y él comentó que el nerviosismo en su estómago en realidad podría ser entusiasmo.

Le dejé como tarea para el hogar que practicara su discurso de padrino delante de su esposa y que viera cómo se sentía, y que tendríamos otra cita antes del casamiento si él sentía que lo necesitaba.

Recibí este e-mail una semana después:
...Muchísimas gracias por la sesión de EFT. Me siento como si fuera una persona diferente. Durante el camino solo a mi casa, recité todo el discurso sin perder ni un acento y hasta pensé en otras cosas para agregar al discurso. Más tarde esa noche, le pedí a mi esposa si podía practicar delante de ella nuevamente, pero yo no le había dicho que había tenido esa sesión con usted. Ella comenzó a llorar porque podía ver cuánto yo estaba disfrutando. Sé que ella fue un auditorio de uno solo pero eso fue un enorme cambio para mí.

La semana pasada en el trabajo, hasta asistí a una reunión de trabajo a la que había estado planeando evitar y me sentí muy tranquilo. Cuando mi jefe me hizo una pregunta, ¡simplemente la contesté como si hubiera estado solo en la habitación!

Acordamos en que él vendría a una cita antes de la boda si lo necesitaba. Yo sabía la fecha de la boda pero no supe nada de Martín hasta que ese día había pasado. Me envió otro e-mail.

...Las semanas anteriores a la boda fueron muy divertidas y realmente disfruté el estar con mi amigo como su padrino y el no estar distraído por el discurso temido. Hasta le enseñé algo de EFT para ayudarlo con el nerviosismo con su propio discurso. En la boda en sí, no sólo di un gran y sincero discurso, sino también lo hice sin notas. Todo el mundo se emocionó hasta las lágrimas y hasta recibí una ovación de pie. Bueno, quizás el novio recibió la ovación de pie ¡pero yo estaba tan contento en pensar que fue para mí! Por otro lado, he aplicado para un nuevo puesto en la compañía, el cual evité por años debido al requisito de hablar en público. Simplemente ya no tengo más miedo y si me siento ansioso, sé que puedo hacer tapping. Gracias por tu ayuda.

Christine Wheeler

Traducido por Patricia Carvia

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