Aspectos Ocultos del miedo a volar - AHEFT

La mayoría de nosotros sabemos que el miedo a volar generalmente tiene muchos aspectos y que puede requerir más de una sesión de EFT para limpiar por completo este tipo de miedo.
Por Patricia Carrington

Con frecuencia me llega correo diciéndome que los que lo escriben no han tenido tanto éxito como debería de ser al tratar de limpiar la fobia a volar completamente, incluso usando EFT, aunque se hayan dirigido a los aspectos más comunes del miedo a volar que son:
- Miedo a estar encerrado en una cabina
- No estar en control durante el vuelo
- Miedo a que el avión se estrelle
- Miedo a las alturas
- Miedo a un secuestro, etc.

Además de estos aspectos más comunes, puede haber aspectos INDIVIDUALES en cada miedo a volar, que si son pasados por alto, pueden evitar que la persona llegue hasta cero su Nivel de Intensidad cuando aplicamos EFT. Déjenme dar un ejemplo:

Trabajé con un cliente que había experimentado un severo ataque de ansiedad en un vuelo intercontinental sin incidentes. Cuando le pregunté sobre los aspectos que estaban relacionados con su miedo, hacía continuamente no con la cabeza. No, él no tenían ningún miedo en absoluto al despegue o al aterrizaje, no, no tenía miedo a las alturas, tampoco le daban problemas las turbulencias, etc.

Al principio no parecíamos llegar a ninguna parte, pero seguimos indagando y la respuesta finalmente se reveló por sí misma. Lo que realmente le asustaba me dijo, es que parecía que el avión “no se movía en absoluto” y se sintió como si estuviera suspendido en medio el aire. En esos momentos él sentía que se le iba a caer encima la parte trasera del avión. También había un par de otros aspectos del miedo a volar que le molestaban, pero lo que abordamos en primer lugar fue su miedo a que el avión parecía no moverse y estar colgando.

(Nota: he comentado este caso con más detalle en mi manual de Elecciones como un ejemplo importante de cómo usar el Estado de Recursos Personal para superar los miedos).

Le pregunté si se sentía igualmente molesto cuando viajaba en otras circunstancias o en otros vehículos que no fueran un avión.

Me contestó inmediatamente diciendo que no tenía ningún problema cuando viajaba en coche, autobús o tren, que ADORABA conducir su propio coche y que lo hacía frecuentemente. Esto nos dio una pista sobre donde deberíamos ir para crear nuestras frases de Elecciones de EFT y le comenté si le gustaría hacer una frase de Elección que fuera algo parecida a ésta:

“Aunque me sienta ansiedad cuando el avión parece estar parado, decido sentirme de la misma forma que me siento cuando conduzco mi coche”.

El respondió a esta maniobra con entusiasmo y en poco tiempo su miedo a montar en avión había bajado. Esta decisión en particular funcionó muy bien para él, de hecho la aplicó a los demás problemas que tenía con el volar con mucho éxito. Por ejemplo:

“Aunque me siento ansioso sobre un desastre aéreo, decido sentirme como si estuviera conduciendo mi coche”. Para cada uno de esos problemas escoge sentirse de la forma en que se sentía cuando conducía su coche. Pudimos acortar su tratamiento que quién sabe cuánto habría durado si no.

Otro aspecto poco común del miedo a volar es la ansiedad de la persona por no poder ir al baño si lo necesita por la señal de “mantenga el cinturón abrochado”. Un cliente con quien trabajé recientemente, me comentó que experimentaba un intenso miedo a que eso ocurriera cada vez que viajaba en avión.
Logramos limpiar ese miedo completamente con EFT, pero no hasta que hicimos tapping en un recuerdo de la infancia en la que su madre la gritaba angustiada y la ridiculizaba cuando, de bebé, se le habían “escapado” unas gotas en las sábanas de la cama.

Nos divertimos en su sesión de EFT cuando esa mujer repetía una frase de inicio que le había expresado como una Elección de EFT:

”Aunque sentí una vergüenza terrible cuando mama me ridiculizó, decido ver lo ridículos que eran sus gritos y REIRME DE ELLOS”.

Su risa limpió todo el incidente para ella y también con el miedo a quedar atrapada sin ser capaz de ir al baño lo suficientemente rápido en el avión. Su nivel de intensidad descendió de un 10 al inicio (en una escala de 0 al 10) hasta 2.

Para limpiar el problema completamente tuvimos que hacer tapping en otro aspecto mas:
“Aunque me da miedo mojar las bragas cuando estoy en el avión, escojo darme cuenta que aunque ocurra, no es un gran problema, es lo mismo que sentía por mis hijos cuando eran bebes y tenían accidentes”.

Esta frase lo consiguió. Cuando terminó de hacer tapping tenía una actitud “madura” al respecto a todo el asunto; “si pasa, pasa”, el problema con el avión había desaparecido.

El punto es que nunca somos demasiado diligentes en nuestros intentos de descubrir la verdadera fuerza motriz de una fobia.
Recientemente, trabajando con una cliente que tenía que tomar un vuelo intercontinental y que se sentía aprensiva (como siempre) sobre volar, descubrí tras preguntarla que la cosa mas angustiosa que podía imaginar cuando pensaba en montarse en el avión, era el hecho de que en cuanto se sentaba en la cabina, siempre empezaba a decirse a sí misma:
¿Y si no vuelvo a ver a mis hijos nunca mas?

Ella se refería a esto como un pensamiento compulsivo, no se lo podía sacar de la mente y nuestro tapping inicial no sirvió de mucho. Después la pregunté que pasaría si le pusiera a la frase “¿y si no vuelvo a ver a mis hijos nunca mas?” música en la cabeza, cantándola para sí misma como un libreto de ópera.

Creé un canto para ella con una pequeña canción que me vino a la mente y rápidamente cambió la melodía a una foclórica y para ella fue fácil hacer tapping en cada punto mientras pensaba en su obsesiva canción.
No sólo la gustaba hacer eso, sino que acabó riéndose y sintiéndose muy cómoda. Después hizo la siguiente Elección.
“Aunque puedo pensar muchas cosas desagradables en el avión, decido ponerle música cada vez.”
Entonces apareció la frase en su mente. Su nivel de intensidad había descendido a cero.

Otro cliente contó que su mayor miedo a volar sucedía cuando tras el despegue, el avión empezaba a oscilar, ladeándose. Ella consideraba que esto era peligroso, por lo que hablé con ella sobre el hecho que la oscilación es una parte natural del proceso de ascenso y que sin el no se podría despegar con éxito. En otras palabras. Lo reencuadramos como un suceso positivo que muestra que el avión está siendo sostenido por el aire.

Formulamos la siguiente frase de inicio para que la usara y tuvo mucho éxito:
“Aunque hasta ahora me he sentido incómoda cuando el avión despegaba, decido sentirme muy animada durante el despegue y cuando empiece a oscilar”.

Esto bajó considerablemente su nivel de ansiedad, pero aún le quedaba una cierta preocupación; entonces sugirió espontáneamente una Elección para resolverlo:
“Aunque no me gustan los despegues y la forma en la que oscila el avión, escojo confiar en la habilidad del piloto”.

Esto funcionó perfectamente con ella. Tras una ronda todo el problema estaba a “cero” y comentó que sentía que ahora era “una adulta” que podía hacer un juicio razonable y confiar en el piloto. “Después de todo” dijo “si estás en el avión, deberías dejarle a él la parte del vuelo”.

Esta mujer indicó que tenía otro “aspecto oculto” en su miedo a volar. Era el miedo a las demoras en pista. Venció su problema usando la siguiente frase de inicio:
“Aunque puede haber demoras en el vuelo, escojo saber que ellos (la tripulación) trabajan para que sea seguro”. Esto redujo su “ansiedad por retraso” a cero.

Otro aspecto inesperado del miedo a volar apareció recientemente con un cliente que me comentó que en el pasado siempre había tenido que pedir dos botellas de ron con Coca-Cola en el avión para poder sobreponerse a la extrema ansiedad. Ella no solía beber de manera habitual y era prácticamente una forma de automedicación. Quería quedarse inconsciente durante el viaje. Pero se sentía muy avergonzada por hacer esto y sufría resacas severas por lo que no quería seguir haciéndolo.

Así que hicimos tapping con esta frase que a ella misma se le ocurrió:
”Aunque he necesitado dos botellas de ron en el pasado, elijo sentirme igual de relajada estando totalmente sobria”.
Esto bajó su nivel a cero rápidamente. Se sintió mucho mejor y dijo que su sensación usual de que le movían el tapete ya no la molestaba mas. El siguiente vuelo fue tranquilo y no tuvo que bebe nada de ron.

Mi opinión sobre estos incidentes es que nunca somos demasiado cuidadosos al buscar aspectos ocultos de la situación, en particular cuando se trata de miedo a volar. Pasar un poco mas de tiempo investigando los aspectos INDIVIDUALES puede contribuir a que el trabajo con el miedo a volar sea increíblemente productivo.

EFT Master, Dra. Patricia Carrington
(Publicado anteriormente en EFT 1-Minute News June 16, 2003)

Traducido por Silvia