Cómo EFT ayuda a relajar y acompaña en un encuentro diferente con las emociones - AHEFT

Por Javier López Gayo

Apoyado en la práctica realizada durante una charla sobre EFT me gustaría comentar cómo la aplicación de la técnica nos ayuda a conseguir una relajación indiscutible, cómo nos acompaña en el redescubriendo de nuestras emociones y plantear una pequeña cuestión.

Durante una charla realizada a un grupo de mujeres, después de una breve introducción sobre la historia de EFT y de mostrar los puntos de la receta básica abreviada, les propuse elegir un tema entre todas y así poder experimentar, en grupo, el funcionamiento de la técnica.

Mientras comentábamos buscando ese tema que fuese aplicable a todas, una de ellas relató un caso que le estaba sucediendo con un vecino. Al parecer se dirigía a ella de una manera un tanto airado reprochándole el comportamiento de otro familiar, lo que provocaba que sintiese inquietud cada vez que esta persona se dirigía a ella, porque no sabía cuál sería su reacción.

Coincidió que otra de las tertulianas estaba pasando por algo similar con su vecina, por lo que decidimos utilizar estos sucesos para buscar la frase problema, ya que era algo por lo que todas habían pasado en algún momento de su vida.

En este punto me gustaría reseñar que las personas que comentaron su experiencia, en un principio no eran capaces de identificar lo que sentían cuando les ocurría esto. Esto me ocurre con frecuencia; es decir, las personas se sienten incapaces de identificar sus emociones y sentimientos durante algún suceso de su vida.

corazonCuando me encuentro con uno de estos casos le pido a la persona que trate de encontrar la diferencia entre sensación, emoción y sentimiento. Y utilizando el ejemplo del "miedo a volar" les explico que en el momento de despegar podemos sentir una extraña sensación en el estómago que si la dejamos progresar va invadiendo otras partes de nuestro cuerpo convirtiéndose en una emoción (miedo en este caso) y que al invadir completamente nuestro cuerpo y nuestra mente, relacionamos el avión con el momento de despegar y con la emoción llegando a crear un sentimiento de miedo a volar o incluso de miedo a los aviones.

"Hay unas emociones primarias y sencillas como son el miedo, la rabia, la felicidad o la desdicha… Hay emociones sociales, más complejas, como la compasión, el desprecio, la admiración, el orgullo…

Son, todas ellas, parte del equipo básico con el que nacemos. Este equipamiento, primario y original, no es aprendido como un hecho. Lo que sí aprendemos a hacer a lo largo de nuestra vida (desde muy temprano) es a asociar emociones -y sus correspondientes sentimientos- con ciertos objetos o eventos; podemos aprender que una persona, objeto o casa, nos causa miedo. Aprendemos entonces esta conexión entre el objeto y la emoción, creando un sentimiento.

No aprendemos las emociones, ya que nacemos con ellas, aprendemos a conectar las emociones a través del sistema de hechos, con una emoción que ya está ahí. Ambos van unidos.

Las emociones alcanzan sus objetivos al generar acciones. Y son esas acciones las que acaban generando lo que llamamos sentimientos.

Cuando una emoción hace su trabajo, crea una acción. Esa acción va dirigida hacia el estado interior de nuestro organismo, en su conducta y en su mente. (Antonio Damásio).

Gracias a EFT nuestro mundo emocional se va percibiendo con mucha más claridad, poco a poco vamos identificando lo que nos ocurre y desarrollando o mejorando nuestras competencias emocionales.

Continuando con la charla, entre todas decidieron, sin saber muy bien lo que sentían, elegir "sensación de inquietud" como frase problema para empezar.

Realizamos una primera ronda con la frase elegida. Los efectos de relajación aparecen de inmediato; tengo que decir que esto me ocurre en el 100% de los casos, se perciben en un estado de tranquilidad y sosiego. Incluso hay personas que se sienten incapaces de valorar si su nivel de malestar se ha reducido con respecto al problema o sencillamente es que se encuentran en un estado de distensión total.

En los comentarios surgidos a raíz de la primera ronda ya empezaron a identificar la emoción correspondiente y modificamos la frase eligiendo "miedo a la reacción de los demás".

A continuación hacemos otra ronda y corregimos de nuevo la frase eligiendo "miedo a la agresividad de las personas".

Antes de terminar se escucha alguna sonrisa y al finalizar el comentario es: "menuda tontería, no sé porque tengo miedo, al fin y al cabo es solamente una persona un tanto acalorada".

Hay ocasiones en las que no sabemos identificar lo que nos ocurre; unas veces somos incapaces de definir mentalmente lo que nos pasa; otras se acumulan varias sensaciones y nos impiden ver con claridad en qué parte de nuestro cuerpo se está moviendo algo.

Recuerdo una duda que planteaba un compañero en el curso de EFT Nivel 3 con Luis Bueno (gracias Luis); creía que sus padres al ser personas sencillas del mundo rural tendrían dificultades para comprender el mecanismo de esta técnica debido a su nivel intelectual. Luis con su buen hacer le hizo comprender que no habría ningún problema.

Todas las personas tenemos conciencia de nuestras emociones, ¿es posible que en el medio rural al estar más en contacto con la naturaleza las comprendan y gestionen con mucha más habilidad que en el medio urbano?

Javier López Gayo

Facilitador certificado por la AHEFT