Pirofobia, miedo a las medicinas y trabajando con grupos por teléfono - AHEFT


En el siguiente mensaje, Paul Cutright nos cuenta sobre la práctica de EFT en grupos. En este caso el grupo se componía de gente novata en el uso de EFT, conectados a través de una conferencia telefónica. Paul guiaba a una voluntaria (a través del teléfono) por un asunto específico, y pedía al resto del “grupo telefónico” que hicieran tapping junto con ellos, por sus asuntos individuales. Como podrán ver, la mayoría del grupo tuvo éxito aun cuando Paul estaba trabajando directamente con una sola persona.

Si bien yo nunca he trabajado con grupos por teléfono, sí he trabajado con grupos en seminarios, y funciona maravillosamente. Esta es una manera altamente eficiente de suministrar alivio a mucha gente simultáneamente. Por ejemplo, puede ser aplicado a grupos de veteranos de guerra, grupos de mujeres maltratadas, víctimas de traumas recientes como bombardeos, tiroteos, huracanes, terremotos, etc.

Algunas personas tienen necesidades más individuales, por supuesto, pero aún esas personas se ven beneficiadas con estos trabajos de grupo.


Por Paul Cutright

Queridos Amigos,

Tuve dos situaciones inusuales en una teleclase introductoria a EFT. (Para aquellos que no lo sepan, una teleclase es una clase dictada telefónicamente a un grupo de participantes en todo el mundo, similar a una conferencia telefónica). Una fue una mujer que tenía pirofobia, o miedo al fuego. La otra, una señora que tenía miedo de tomar medicinas prescriptas por el médico, y morir.

Estas teleclases introductorias son para gente que nunca ha oído hablar o nunca antes ha experimentado EFT. Puede haber de 5 a 20 participantes en cada una de ellas. Cada uno viene a la clase con un asunto que quiere trabajar. Yo les explico que no necesito saber de qué se trata el problema y que cada uno va a experimentar el uso de EFT. Les dejo saber que voy a pedir un voluntario que esté dispuesto a trabajar conmigo en su problema.

Mientras trabajo con el voluntario, le pido a todos los participantes que hagan tapping conmigo, mientras hacen referencia a su propio asunto. Cuando termino con el voluntario y él/ella llega a un nivel de intensidad 0, les pido a cada uno de los otros participantes que compartan su propia experiencia. Típicamente, algunas personas han llegado a cero mientras que otras están en algún otro número. Si hay tiempo, trabajo con otro de los participantes.

En esta clase en particular, se ofreció como voluntaria una señora con miedo al fuego. Como ella lo describió, su miedo era de quedar atrapada en un fuego, no pudiendo escaparse. Dijo que no le gustaba estar cerca de estufas y ni siquiera cerca de velas. El sonido de la madera quemándose en las estufas era intolerable para ella y sólo hablar de esto conmigo le había llevado su nivel de intensidad a 7 (en la escala de 0 – 10) y que se sentía muy ansiosa.

Después de una ronda resumida (frase preparatoria en el punto de karate, tapping en la ceja y debajo del brazo), su nivel de malestar había bajado a 4/5 y se sentía más relajada. Otra ronda la trajo a un nivel de 1 y dijo sentirse en paz. Entonces usé el procedimiento de los 9 Pasos y llegó a cero, declarando que no podía sentir más el miedo aun cuando estaba intentándolo. ¡Dijo estar muy asombrada y que le costaba creerlo!

Mientras hablaba con los otros participantes, la mayoría de ellos habían disminuido a algo entre 0 y 2 en su medida del malestar, cualquiera hubiese sido el número inicial, excepto por una señora cuyo nivel de intensidad era todavía bastante alto: un 8, habiendo comenzado en 10. Le había costado concentrarse en su propio problema mientras me escuchaba a mí y a la primera voluntaria. Esto sucede algunas veces.

Entonces le pregunté si quería trabajar su problema conmigo y si le importaba compartirlo. Aceptó de buen gusto aunque sentía algo de vergüenza de contarme de su miedo a tomar medicinas – antibióticos en particular. Mientras explicaba su temor a tener una reacción alérgica y morir, su intensidad llegó a 10. Ella no tenia idea de donde provenía este miedo y la hacía sentir muy fuera de control. ¡Ella simplemente quería que desapareciera!

Trabajamos de manera muy simple con la frase preparatoria y rondas resumidas de tapping, como en el caso anterior, y su intensidad bajó primero a un 8, luego a 6, a 4 y finalmente a 2. Ella dijo sentirse mucho mejor y en control de su miedo, que era lo que quería. Estuvo de acuerdo en detenernos acá.

¡Yo sigo sintiéndome asombrado cuando cosas como estas suceden, aun cuando las experimento varias veces a la semana!

Bendiciones,
Paul

Traducido por María Inés Sención

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