Después de EFT, una paciente de Kay con Leucemia empieza a producir glóbulos blancos - AHEFT


Pasa esto a tus médicos. Combinado con otros resultados extraordinarios recogidos en nuestra Web, debería, sin duda, llamar su atención.
Por el Dr. Kay Heaston, EFT-ADV

Un día, estaba conduciendo cerca del hospital haciendo recados. Tuve un flash: debía ir a ver a Pauline. Me dije que lo que debía estar haciendo eran los recados y, sí, bien, pero necesitaba ver a Pauline.

Pauline era miembro de mi consulta. Hace tres años tuvo la horrorosa experiencia de perder a su nieta. Sentía que necesitaba ser la roca de la familia, así que su duelo se puso a la cola. Dos años y medio después, se le diagnosticó leucemia. Pasó por quimioterapia y ya hacía más de 6 meses que no la veía por mi oficina. Su histórico de cuidados en mi consulta incluía Análisis del Sistema Espinal y EFT.

El hospital cae un poco más abajo de mi oficina así que me escuché y giré hacia el parking. Cuando entré en la habitación de Pauline me quedé anonadada. La estaban medicando en abundancia y asistida por un respirador. Sus pulmones sonaban como si estuvieran extremadamente congestionados. Su hija estaba sentada en una esquina. Me miró y se encogió de hombros. “Mamá no está produciendo glóbulos blancos. No los ha producido en tres días. Los médicos no pueden hacer nada por ella”.

Me acerqué a Pauline, le cogí la mano y empecé a hacerle tapping. Mientras lo hacía le decía, “Tu único trabajo es hacer glóbulos blancos, trillones y trillones de glóbulos blancos”. Jesús y los ángeles estarán aquí para ayudarte a hacer glóbulos blancos”. Mientras hablaba le hacía tapping. Hice tapping mayormente en el punto Karate, pero algunas veces lo hice en los puntos de su cara y de la clavícula. Sólo le decía que era su único trabajo – producir glóbulos blancos. Una enfermera entró… ah, bien, seguí haciendo tapping.

Cuando vi asomar una sonrisa por la punta de su boca, paré de hacer tapping. No abrió los ojos, pero su sonrisa fue suficiente. Continué cogiéndole la mano y hablándole. Debí de estar en la habitación un total de 30 minutos como mucho. Antes de que dejara la habitación, Pauline levantó la mano, meneando el dedo como diciéndome “adiós”.

Dos meses más tarde recibí una llamada de Pauline. Estaba en casa. Me dijo que su familia no sabía lo que hice, pero que fuera lo que fuera, revirtió su situación. Empezó a producir glóbulos blancos inmediatamente y en tres días produjo los suficientes como para combatir la infección.

Hace algo más de un mes, la hija de Pauline vino a mi consulta para tratarse. Dijo que el tapping fue lo que sin lugar a dudas hizo mejorar el estado de su madre.

Dr. Kay Heaston, EFT-Adv

Traducido por Ester Muro Rodríguez Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Ir a su Sitio WEB